viernes, 22 de noviembre de 2019

JURA DE CARGOS DE LA NUEVA JUNTA DE GOBIERNO DE LA HERMANDAD DE LOS ESTUDIANTES.





El próximo Domingo día 24 de noviembre de 2019 Tendrá lugar la Jura se Cargos de La Nueva Junta de Gobierno de la Hermandad de los Estudiantes, coincidiendo con la última Santa Misa que se celebrará en la Casa de Hermandad a las 12:30 horas. 


La ceremonia estará presidida por el director espiritual de la corporación nazarena, D. Alberto Reigada y en ella D. Andrés Llavona jurará el cargo como nuevo Hermano Mayor de la Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Misericordia, Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, María Santísima de la Esperanza y San Francisco Javier "LOS ESTUDIANTES".





Proclamación de la Candidatura



Cuando el "quórum" preciso para la elección quede cubierto, en primera o segunda convocatoria, se realizará el escrutinio, y el resultado será dicho por el presidente, proclamándose por mayoría simple la candidatura electa.


En caso de empate no será aplicable el voto de calidad del Hermano Mayor, aunque no se presente en ninguna candidatura. El presidente nombrará la candidatura encabezada por el Hermano Mayor con mayor antigüedad y si no, el de mayor edad (Canon 119). A tal efecto se considerarán de la misma antigüedad los admitidos en el mismo Cabildo de Oficiales.







El secretario levantará acta del Cabildo, firmada y con el visto bueno del presidente. Una copia de la misma será entregada al Hermano Mayor elegido, para que la presente en el plazo previsto en las normas vigentes a la autoridad eclesiástica.



Toma de posesión


A partir de recibir la Junta elegida su confirmación de la autoridad eclesiástica, el Hermano Mayor entrante señalará la fecha de toma de posesión, que se realizará en un Cabildo de Oficiales, convocado al efecto, con los entrantes y salientes, en un plazo máximo de diez días, desde la fecha de recepción de la citada confirmación.


En este acto, el Hermano Mayor saliente, deberá entregar los siguientes Documentos:




1º.) Libros de la Hermandad.





2º.) Llaves de todas las dependencias.





3º.) Informes confidenciales, si los hubiere.



Asimismo, deberá informar del estado de situación de todos los bienes y enseres de la Hermandad y entregará la administración de los mismos, así como todos los libros, documentos e informes que obren en su poder. 

En concreto deberá hacer entrega del inventario actualizado de la Hermandad, del saldo en caja, a cuyo efecto se efectuará el correspondiente arqueo debidamente firmado junto con el Hermano Mayor entrante, y en entidades de crédito.








Juramento de Las Reglas


Puesto el Hermano de pie ante el Altar de nuestras Sagradas Imágenes, contestará a las siguientes preguntas, hechas por el Secretario:


Secretario: ¿DESEA SER RECIBIDO COMO HERMANO EN ESTA HERMANDAD Y COFRADÍA DE NAZARENOS DEL STMO. CRISTO DE LA MISERICORDIA, NUESTRO PADRE JESÚS DE LA SENTENCIA, MARÍA SANTÍSIMA DE LA ESPERANZA Y SAN FRANCISCO JAVIER?


Nuevo Hno.: SÍ, LO DESEO


Secretario: ¿PROTESTA VIVIR Y MORIR EN NUESTRA SANTA RELIGION CATÓLICA, APOSTÓLICA Y ROMANA?


Nuevo Hno.: SÍ, PROTESTO


Secretario: ¿PROMETE OBSERVAR FIELMENTE LAS REGLAS Y EL REGLAMENTO DE ESTA HERMANDAD Y CUANTO PARA MAYOR ESPLENDOR DE LA MISMA SE ORDENE?


Nuevo Hno.: SÍ, LO PROMETO


Secretario: SI ASÍ LO HACÉIS, QUE DIOS OS LO PREMIE; Y SI NO, QUE OS LO DEMANDE
.

Acto seguido, el nuevo Hermano leerá lo siguiente:


YO,................ , AL HACER PÚBLICA PROTESTACIÓN DE MI FE, COMO HIJO FIDELÍSIMO DE NUESTRA SANTA MADRE LA IGLESIA CATÓLICA, EN LA PRESENCIA DE DIOS NUESTRO SEÑOR, DE LA INMACULADA VIRGEN MARÍA, DE MI SANTO ÁNGEL DE LA GUARDA, ANTE LAS SAGRADAS IMÁGENES DE NUESTRA COFRADÍA, DIGO QUE FIRMEMENTE CREO EN DIOS, TODOPODEROSO, CREADOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA, Y EN JESUCRISTO, SU ÚNICO HIJO, NUESTRO SEÑOR, QUE NACIÓ DE SANTA MARÍA VIRGEN, MURIÓ, FUE SEPULTADO, RESUCITÓ DE ENTRE LOS MUERTOS Y ESTÁ SENTADO A LA DERECHA DEL PADRE. CREO EN EL ESPÍRITU SANTO, EN LA SANTA IGLESIA CATÓLICA, EN LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS, EN EL PERDÓN DE LOS PECADOS, EN LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS Y EN LA VIDA ETERNA.


IGUALMENTE CREO Y CONFIESO LA REAL PRESENCIA DE JESUCRISTO EN LA EUCARISTÍA, Y QUE LA SANTÍSIMA VIRGEN, EN VIRTUD DE LOS MÉRITOS DE SU DIVINO HIJO, FUE PRESERVADA DE TODA MANCHA DE PECADO ORIGINAL DESDE EL PRIMER INSTANTE DE SU BENDITA CONCEPCIÓN.


TAMBIÉN AFIRMO Y CREO QUE ESTA EXCELSA SEÑORA, MADRE DE DIOS Y MA-DRE NUESTRA, TERMINADO EL CURSO DE SU VIDA TEMPORAL, FUE ASUNTA AL CIELO, DONDE ES INTERCESORA ANTE SU HIJO JESUCRISTO Y MEDIADORA MATERNA DE TODAS LAS GRACIAS QUE DIOS DERRAMA SOBRE NOSOTROS.


EN ESTA FE QUIERO SIEMPRE VIVIR Y EN ELLA ESPERO MORIR POR LA MISERICORDIA DE DIOS, Y, POR LA INTERCESIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN, GOZAR UN DÍA DE LA GLORIA ETERNA.



Texto de la Protestación de Fe


Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar. Nosotros el Hermano Mayor y demás Oficiales de la Junta de Gobierno y todos los demás Hermanos y Hermanas de esta Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Misericordia, Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, María Santísima de la Esperanza y San Francisco Javier, con Sede en la Parroquia San Francisco Javier de esta ciudad de Oviedo decimos y confesamos:


Que creemos firmemente todos los Dogmas y Misterios de Nuestra Sacrosanta Religión Católica, Apostólica, Romana, única y verdadera, y que profesamos especialísima Devoción a los Soberanos Misterios de la Sagrada Eucaristía. 

De la Concepción Inmaculada de la Santísima Virgen y de su Asunción Gloriosa en Cuerpo y Alma a los Cielos. 

También decimos, y hacemos solemne voto de creer, confesar y defender la Universal Mediación de Nuestra Señora y Madre Santísima de la Iglesia en la dispensación de las gracias merecidas por la Pasión y Muerte de su Divino Hijo, y por sus Maternales Dolores. 

Y en esta Fe y devoción deseamos vivir y morir.


Dignaos, Señor, aceptar esta Protestación de Fe, juntamente con este voto público y solemne y, en retorno, conceder que, santificadas nuestras almas con la mediación asidua de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo y los Dolores de su Santísima Madre, logremos después de esta vida, gozar felizmente la Paz Eterna y confiemos plenamente en Vuestro Poderosísimo Patrocinio que mirareis propicia a toda esta Hermandad, y muy particularmente a los que congregados en este Templo os tributan hoy estos Reverentes Cultos y os invocan y saludan, vida, dulzura y esperanza nuestra.

Así sea”.




"Bajo la protección de María, porque ¡DIOS LO QUIERE!"






Artículo enviado por: Jesús Manuel Cedeira Costales


Fuente: Reglas de la Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Stmo. Cristo de la Misericordia, Nuestro Padre Jesús de La Sentencia, María Santísima de la Esperanza, y San Francisco Javier “Los Estudiantes”

viernes, 15 de noviembre de 2019

EL INCENSARIO




Cuando veas el incensario en la Iglesia recuerda este simple, pero bello y breve simbolismo.





1.- Las tres cadenas representan la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo.


2.- La unión de ellas en lo alto de incensario indica la unicidad de la Esencia Divina.


3.- La circunferencia y la argolla simbolizan la condescendencia de Dios Verbo y su encarnación en la Santísima Virgen María.








4.- Las campanas son para advertir al pueblo el paso el sacerdote con el incensario para estar atentos durante la oración.


5.- La tapa simboliza a los cielos.


6.- El recipiente donde se pone la brasa representa el vientre de la Santísima Virgen María que cargó el fuego de la divinidad sin ser quemada.






7.- El carbón simboliza al cuerpo de Cristo y el fuego a la divinidad y el carbón, cuando se pone en el fuego, indica la unión entre la divinidad y la humanidad.


8.- El incienso simboliza los regalos de los Magos y lo aromas que pusieron José de Arimatea y Nicodemo sobre el cuerpo del Salvador. Al quemarse sobre la brasa, nos recuerda la pasión de nuestro Señor Jesucristo y el aroma simboliza a las bendiciones de aquella salvífica pasión.


9.- Al subir el humo del incienso hacia lo alto recordamos que las oraciones de los santos también se dirigen directamente a Dios, intercediendo por nosotros.





En la imagen se muestra un incensario ortodoxo, por eso se menciona las campanitas o cascabeles, de igual manera puede ser utilizado en la liturgia latina.





Artículo enviado por: Jesús Manuel Cedeira Costales. 

sábado, 9 de noviembre de 2019

Versión breve de El Rosario por las Benditas Almas del Purgatorio




Esta es una versión más breve de El Rosario por las Benditas Almas del Purgatorio. No está dividido en 5 misterios (como sucede con un Rosario regular) sino que se compone de 9 diferentes peticiones, cada una de ellas acompañada de un Padrenuestro, un Avemaría, un Gloria y una breve jaculatoria.


Tanto en aquel como en este Rosario, hacemos uso del sufragio, pidiendo a María Santísima y a San José (el patrono de la «Buena Muerte» por haber pasado de este mundo al Padre en brazos -nada más y nada menos- que de Jesús y María) su poderosa y piadosa intercesión.


Se requiere aproximadamente de unos 15 minutos para rezarlo.







Hacer la Señal de la Cruz:



Oración



Oh María Madre de misericordia, acuérdate de los hijos que tienes en el purgatorio y presentando nuestros sufragios y tus méritos a tu hijo, intercede para que se perdonen sus deudas y sean llevados a la admirable luz de la Gloria.



Oh Glorioso patriarca san José, intercede juntamente con tu esposa ante tu hijo por las benditas almas del purgatorio.







Primera Petición


Señor mio Jesucristo, TU que deseas que tengamos una delicadeza de conciencia y santidad perfecta, te rogamos nos la concedas y te dignes a aplicar nuestros sufragios a las almas del purgatorio para llevarlas pronto al cielo.

Te lo pedimos por la intercesión de tu Madre Purísima y de San José.

Amén.


Padre Nuestro:

Ave María:

Gloria:


Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz que no tiene fin.


Segunda Petición


Señor Mio Jesucristo que eres Cabeza de todos los fieles cristianos, que en Ti nos unimos como miembro de un mismo cuerpo que es la iglesia. Te suplicamos nos unas más contigo y que nuestras oraciones aprovechen a las almas de nuestros hermanos del purgatorio, para que pronto lleguen a unirse a sus hermanos del cielo.

Amén.


Padre Nuestro:

Ave María:

Gloria:


Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz que no tiene fin.


Tercera Petición


Señor Mio Jesucristo, que a los que pecan castiga con justicia en esta vida o en la otra, concédenos la gracia de nunca pecar y ten misericordia de los que habiendo pecado, están purgando sus culpas. Llévalos pronto a su descanso.

Amén.


Padre Nuestro:

Ave María:

Gloria:


Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz que no tiene fin.


Cuarta Petición


Señor Mio Jesucristo, que exiges la penitencia aún de los pecados veniales, danos Temor Santo de no cometerlos y por misericordia, a los que se encuentran purificándose en el purgatorio, líbralos de sus penas. Llévalos a la Gloria Eterna.

Amén.


Padre Nuestro:

Ave María:

Gloria:


Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz que no tiene fin.


Quinta Petición


Señor Mio Jesucristo, aquellos que en esta vida no pagaron por sus culpas o no tuvieron bastante caridad con el pobre, son castigados con la penitencia que aquí no hicieron. Concédenos a nosotros, las virtudes de la mortificación y de la caridad y acepta misericordioso nuestras oraciones, para que así sus almas, lleguen pronto al descanso eterno.

Amén.


Padre Nuestro:

Ave María:

Gloria:


Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz que no tiene fin.


Sexta Petición


Señor Mio Jesucristo, que quisiste que honrásemos a nuestros padres y parientes y distinguiésemos a nuestros amigos, te rogamos por todas las almas del purgatorio pero especialmente, por los padres, parientes y amigos de cuantos hacemos este Santo Rosario para que logren el descanso eterno.

Amén.


Padre Nuestro:

Ave María:

Gloria:


Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz que no tiene fin.


Séptima Petición


Señor Mio Jesucristo, que a los que no se prepararon a tiempo para la muerte recibiendo bien los últimos sacramentos y purificándose de los residuos de la mala vida, los purificas en el purgatorio. Te suplicamos Señor, por los que murieron sin prepararse para que les concedas a todos ellos la gloria, y a nosotros, recibir bien los últimos sacramentos.

Amén.


Padre Nuestro:

Ave María:

Gloria:


Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz que no tiene fin.


Octava Petición


Señor Mio Jesucristo, que a quienes vivieron en este mundo demasiado aficionados a los bienes terrenales y olvidados de la Gloria, los retienes apartados del premio para que se purifiquen, calma Señor sus ansias y colma sus deseos, para que gocen pronto de Tu presencia. Y a nosotros, concédenos amar de tal manera los bienes celestiales, que no busquemos desordenadamente los terrenos.

Amén.


Padre Nuestro:

Ave María:

Gloria:


Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz que no tiene fin.


Novena Petición


Señor Mio Jesucristo, cuyos méritos son infinitos y cuya bondad es inmensa, mira propicio a tus hijos que gimen en el purgatorio y mirándolos, compadécete de sus penas y perdona lo que les falte para pagar por sus culpas. Nosotros te ofrecemos nuestras obras y sufragio junto a tu Madre y a los Santos, haz que pronto alcancen su libertad y la Gloria Eterna.

Amén.


Padre Nuestro:

Ave María:

Gloria:


Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz que no tiene fin.








Oración Final


Oh Padre Eterno, de quien es propio compadecerse y perdonar, te rogamos suplicantes por las almas de tus siervos que haz mandado emigrar de este mundo para que no las dejes en el purgatorio, sino que mandes a tus Santos Ángeles para que las tomen y las lleven a la patria celestial.

Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo.

Amén.


Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz perpetua y descansen en paz.



Oración a San Miguel Arcángel


San Miguel Arcángel: Defiéndenos en la pelea contra Satanás y sus demonios; sed nuestro amparo y protección; que el Altísimo os dé el poder y el permiso para que nos asistáis y que Dios haga oír su voz imperiosa para que expulse a Satanás y sus demonios que quieren hacer perder la humanidad. Que tu grito: “¿Quién como Dios?, ¡nadie es como Dios!”, someta a Satanás y sus demonios bajo nuestros pies.

Amén.










Artículo enviado por:


Jesús Manuel Cedeira Costales.


Fuente:


proyectoemaus.com

sábado, 2 de noviembre de 2019

ROSARIO POR LAS ÁNIMAS DEL PURGATORIO





El promotor de esta devoción fue sacerdote y fraile Agustino que influyó en la vida de muchas personas. 


Su espíritu de oración, sus penitencias y su devoción a las Almas benditas del Purgatorio fueron notables. 


Ayunó con frecuencia y realizó otros actos de penitencia y dedicó muchas horas a la oración.

Tuvo visiones incluyendo algunas como las del Purgatorio debidas según sus amigos, a sus prolongados ayunos. 


Tuvo una devoción particular a los recién fallecidos y rogaba por las Almas del Purgatorio mientras viajaba por la parroquia y frecuentemente rogaba por ellas hasta largas horas de la noche.


A modo de asistirle, podrá ver unas cajas llamadas “check-boxes”, mismas que puede emplear a manera de “cuentas de Rosario” (en caso de no contar con uno) para registrar así el progreso de su oración.



Misterios Dolorosos

Haga la señal de la cruz:

Recite el acto de contrición:

Recite el Credo:

Rezar 1 Padre Nuestro:

Rezar 3 Avemarías:  

Rezar 1 Gloria:



Ofrecimiento del Santo Rosario







Dios, Padre Misericordioso, dirige y acepta mis pensamientos, palabras y obras. Y Tú, Virgen Santísima, dame la Gracia de rezar con devoción y amor este Santo Rosario, el cual ofrezco especialmente en reparación por todas las ofensas cometidas contra los Corazones de Jesús, María y José, y para que se acelere el Triunfo de Sus Corazones.

Le pido a mi Ángel de la Guarda, a todos los Ángeles y Santos del Cielo y a las Almas del Purgatorio, que me ayuden a rezar este Santo Rosario.

Deseo unirme a las intenciones de la Santísima Virgen, a las del Papa y a todos los Rosarios que se están rezando en este momento en el mundo entero, y pedir:



Por el eterno descanso de las benditas Almas del Purgatorio, especialmente por las más necesitadas y por los ancestros de nuestra familia.

Amén.

Oh buen Jesús, que durante toda tu vida te compadeciste de los dolores ajenos, mira con misericordia las almas de nuestros seres queridos que están en el Purgatorio.

Dales, Señor, el descanso eterno y brille para ellas la luz perpetua. Líbralas del temor y del dolor y consuélalas con tu consuelo divino.



Primer Misterio: La agonía de Jesús en el huerto.






Llegados al huerto de Getsemaní, donde Jesús se había reunido muchas veces con sus discípulos, se apartó del grupo, tomando consigo a Pedro, Santiago y Juan, a quienes les confió, lleno de pavor y angustia: «Mi alma está triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad conmigo». Pero ellos no fueron capaces de acompañarle velando y orando. Jesús fue y vino repetidas veces de la oración a la compañía de sus adormecidos discípulos. A solas, cayó rostro en tierra, y suplicaba así: «Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tú»; «¡Abbá, Padre!; todo es posible para ti; aparta de mí esta copa; pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieras tú»; «Padre, si quieres, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya». Entonces, se le apareció un ángel venido del cielo que le confortaba. Y sumido en agonía, insistía más en su oración. Su sudor se hizo como gotas espesas de sangre que caían en tierra. Finalmente, se levantó de la oración, fue donde los discípulos y les dijo: «¿Cómo es que estáis dormidos? Levantaos y orad para que no caigáis en tentación; ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de pecadores».


Rezar el Padre Nuestro:

Rezar 10 Avemarías:   
       

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.


Oh buen Jesús, que durante toda tu vida te compadeciste de los dolores ajenos, mira con misericordia las almas de nuestros seres queridos que están en el Purgatorio.


¡Señor Jesucristo, por medio de tu sudor de sangre, producto del dolor, que derramaste en el Huerto de los Olivos, te pedimos que tengas piedad de las Almas del purgatorio! ¡Líbralas de su temor, su dolor y consuélalas con el triunfo del consuelo celestial!


Dales, Señor, el descanso eterno y brille para ellas la luz perpetua. Líbralas del temor y del dolor y consuélalas con tu consuelo divino.



Segundo Misterio: La flagelación de Jesús.







Después del prendimiento de Jesús en el Huerto, lo llevaron a casa del Sumo Sacerdote; Pedro y otro discípulo lo fueron siguiendo, y se quedaron en el atrio. Allí empezó el proceso religioso contra Jesús, que lo condenó a muerte, por reconocer que era el Mesías de Israel y por confesar que era verdadero Hijo de Dios.

Las autoridades judías no podían por sí mismas ejecutar esa sentencia; por eso, cuando amaneció, llevaron a Jesús ante el procurador romano y se lo entregaron. Pilato, al saber que Jesús era galileo y por tanto súbdito de Herodes, se lo remitió; pero éste, después de mofarse de Jesús, se lo devolvió.

Pilato convocó a los sumos sacerdotes, a los magistrados y al pueblo, y les dijo: «Me habéis traído a este hombre como alborotador del pueblo, pero yo le he interrogado delante de vosotros y no he hallado en este hombre ninguno de los delitos de que le acusáis. Ni tampoco Herodes, porque nos lo ha remitido. Nada ha hecho, pues, que merezca la muerte. Así que le castigaré y le soltaré».

Pilato intentando liberar a Jesús, les hablo de nuevo, pero ellos seguían gritando: «¡Crucifícale, crucifícale!» Por tercera vez les dijo: «Pero ¿qué mal ha hecho éste? No encuentro en él ningún delito que merezca la muerte; así que le castigaré y le soltaré». Pero ellos insistían pidiendo a grandes voces que fuera crucificado y sus gritos eran cada vez más fuertes. Finalmente, Pilato, queriendo complacer a la gente, les soltó a Barrabás, condenó a Jesús, mandó azotarle y lo entregó para que fuera crucificado.


Rezar el Padre Nuestro:

Rezar 10 Avemarías:  
        

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.


Oh buen Jesús, que durante toda tu vida te compadeciste de los dolores ajenos, mira con misericordia las almas de nuestros seres queridos que están en el Purgatorio.


¡Señor Jesucristo, por la dolorosa flagelación que padeciste con paciencia por nosotros pecadores, te pedimos que tengas piedad de las Almas del Purgatorio! Aleja de ellas el dolor de tu enojo y concédeles la tranquilidad eterna.


Dales, Señor, el descanso eterno y brille para ellas la luz perpetua. Líbralas del temor y del dolor y consuélalas con tu consuelo divino.



Tercer Misterio: Jesús es coronado de espinas.







Mientras tanto, los hombres que tenían preso a Jesús se burlaban de él, le escupían y le abofeteaban, y, cubriéndole con un velo, le preguntaban: «¡Adivina! ¿Quién es el que te ha pegado?» Y le insultaban diciéndole otras muchas cosas.

En cuanto se hizo de día, se reunió el Consejo de Ancianos del pueblo, que condenó a Jesús y luego lo llevó ante Pilato. También el Procurador romano acabó condenando a Jesús y entregándolo para que lo azotaran y lo crucificaran.

Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la cohorte. Lo desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura; trenzaron una corona de espinas y se la pusieron sobre su cabeza, y en su mano derecha una caña; y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: «¡Salve, Rey de los judíos!»; y después de escupirle, cogieron la caña y le golpeaban en la cabeza. Cuando se hubieron burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y lo llevaron a crucificar.


Rezar el Padre Nuestro:

Rezar 10 Avemarías:         


Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.


Oh buen Jesús, que durante toda tu vida te compadeciste de los dolores ajenos, mira con misericordia las almas de nuestros seres queridos que están en el Purgatorio.


¡Señor Jesucristo, por la dolorosa coronación que Tú sufriste con paciencia por nosotros pecadores, te pedimos que tengas piedad de las Almas del Purgatorio y concédeles la corona de la felicidad eterna!


Dales, Señor, el descanso eterno y brille para ellas la luz perpetua. Líbralas del temor y del dolor y consuélalas con tu consuelo divino.



Cuarto Misterio: Jesús carga con la cruz camino del Calvario.






Después de haberse burlado de Jesús, los soldados le quitaron el manto de púrpura que le habían echado encima, le pusieron sus ropas y le llevaron a crucificarle. Al salir, encontraron a un hombre de Cirene llamado Simón, y le obligaron a llevar la cruz detrás de Jesús.

Lo seguía una gran multitud del pueblo y también unas mujeres que se dolían y se lamentaban por él. Jesús, volviéndose a ellas, les dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos…».

Llevaban además otros dos malhechores para ejecutarlos con él. Llegados a un lugar llamado Gólgota, que quiere decir Calvario, le crucificaron allí a él y a los malhechores.


Rezar el Padre Nuestro:

Rezar 10 Avemarías:         


Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.


Oh buen Jesús, que durante toda tu vida te compadeciste de los dolores ajenos, mira con misericordia las almas de nuestros seres queridos que están en el Purgatorio.


¡Señor Jesucristo, por la dolorosa carga de la cruz que Tú sufriste con tanta paciencia por nosotros pecadores, te pedimos que tengas piedad de las Almas del Purgatorio! ¡Quítales la pesada carga del sufrimiento y llévalas a la paz eterna!


Dales, Señor, el descanso eterno y brille para ellas la luz perpetua. Líbralas del temor y del dolor y consuélalas con tu consuelo divino.



Quinto Misterio: Crucifixión y muerte de Jesús.






Llegados al Calvario, crucificaron a Jesús y a los dos malhechores. Los soldados se repartieron los vestidos de Jesús por lotes, y la túnica, tejida de una pieza, sin costura, la echaron a suerte. Pilato redactó una inscripción que decía: «Jesús el Nazareno, el Rey de los judíos», y la puso sobre la cruz. Los que pasaban por allí le insultaban, meneando la cabeza y diciendo: «Tú que destruyes el Templo y en tres días lo levantas, ¡sálvate a ti mismo, si eres Hijo de Dios, y baja de la cruz!» Igualmente, los sumos sacerdotes junto con los escribas y los ancianos se burlaban de él diciendo: «A otros salvó y a sí mismo no puede salvarse. Rey de Israel es: que baje ahora de la cruz, y creeremos en él. Ha puesto su confianza en Dios; que le salve ahora, si es que de verdad le quiere; ya que dijo: «Soy Hijo de Dios»». También los soldados se burlaban de él, y hasta uno de los malhechores crucificados con él le injuriaba, mientras el otro decía: «Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu Reino»; Jesús le respondió: «Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso».

Al mediodía quedó la tierra en tinieblas y se produjeron otros fenómenos extraordinarios.

Hacia las tres de la tarde, habiendo dado perfecto cumplimiento a todos los designios divinos, Jesús se encomendó a su Padre con voz poderosa e inclinando la cabeza entregó el espíritu.


Rezar el Padre Nuestro:

Rezar 10 Avemarías:         

Rezar el Salve:


Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.


Oh buen Jesús, que durante toda tu vida te compadeciste de los dolores ajenos, mira con misericordia las almas de nuestros seres queridos que están en el Purgatorio.


¡Señor Jesucristo, por la dolorosa crucifixión que Tú sufriste con paciencia por nosotros pecadores, te pedimos que tengas piedad de las Almas del Purgatorio! ¡Muéstrales Tu Santo Rostro y llévalas hoy contigo al Paraíso!


Dales, Señor, el descanso eterno y brille para ellas la luz perpetua. Líbralas del temor y del dolor y consuélalas con tu consuelo divino.


Señor Jesucristo, por tus cinco Llagas Santas y por tu Sangre tan preciosa que derramaste, te pedimos por las benditas Almas del Purgatorio y en particular por nuestros padres, esposos, familiares, guías espirituales y bienhechores. Sana sus dolorosas heridas y haz que gocen y participen plenamente de la Salvación. Amén.


María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Oremos:


Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo con su vida, muerte y resurrección, nos consiguió los premios de la vida eterna, te rogamos nos concedas que, meditando estos misterios en el sacratísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.


Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María! que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu protección, implorando tu auxilio haya sido abandonado de Ti. Animado con esta confianza, a Ti también yo acudo, y me atrevo a implorarte a pesar del peso de mis pecados. ¡Oh Madre del Verbo!, no desatiendas mis súplicas, antes bien acógelas benignamente.

Amén.


San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú Príncipe de la milicia celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén.



Letanías por las ánimas del Purgatorio




Se recitan al final y se ha de responder a cada frase con un «Jesús ten piedad».



Al final de las letanías se pueden incluir las oraciones opcionales por nuestros difuntos que pueden ser encontradas al final de esta misma página.





Oh Jesús, Tú sufriste y moriste por toda la humanidad, para que todos se salven y lleguen a la felicidad eterna. Escucha mis plegarias por estas Almas:


Responder: Jesús, ten piedad


-Por las Almas de nuestros queridos padres, abuelos y esposos.



-Por mis hermanos, hermanas, y otros familiares cercanos.



-Por mis padrinos de Bautismo y Confirmación.



-Por mis bienhechores espirituales y materiales.



-Por mis amigos y vecinos.



-Por quienes por obligación y por amor debo rezar.



-Por quienes por causa mía han sufrido daño.



-Por quienes Tú Señor amas de una manera especial.



-Por quienes saldrán pronto del Purgatorio.



-Por quienes están muy deseosos de estar contigo.



-Por quienes sufren más.



-Por quienes están casi olvidados.



-Por quienes por prestar su servicio a la Iglesia son más dignos.



-Por los ricos que ahora son los pobres.



-Por los poderosos que ahora son los más débiles.



-Por los ciegos espiritualmente que ahora ven su locura.



-Por los frívolos que vivían en pereza.



-Por los pobres que no buscaron los tesoros del Reino.



-Por los indiferentes que no rezaron mucho.



-Por los indolentes que no hicieron buenas obras.



-Por los de poca fe que no frecuentaron los sacramentos.



-Por los pecadores habituales que deben su salvación a un milagro de gracia.



-Por los padres que no cuidaban de sus hijos.



-Por los superiores que no se preocuparon de las personas a ellos confiadas.



-Por los que buscaron las riquezas y los placeres del mundo.



-Por los avaros que no pusieron sus riquezas y talentos al servicio de la Iglesia.



-Por quienes vieron a otros morir pero no pensaron en su propia muerte.



-Por quienes no se prepararon para la vida eterna.



-Por quienes llevan una sentencia severa por las grandes cosas a ellos confiadas.



-Por los Papas, reyes y gobernantes.



-Por los Obispos y sus consejeros.



-Por mis profesores y consejeros espirituales.



-Por los sacerdotes y religiosos de la Iglesia Católica.



-Por los defensores de nuestra Santa Fe.



-Por quienes murieron en el campo de batalla.



-Por los enterrados en alta mar.



-Por las víctimas de la apoplejía.



-Por los que murieron de un infarto cardíaco.



-Por los que murieron de cáncer o de Sida.



-Por quienes murieron de improviso en accidentes.



-Por quienes murieron sin recibir los sacramentos.



-Por quienes morirán en las próximas veinticuatro horas.



-Por mi pobre alma cuando me presente ante el Tribunal de Dios.



Dales, Señor el descanso eterno y brille para ellas la luz perpetua con Tus Santos porque Tú eres misericordioso.



El Señor esté con vosotros.

Y con tu espíritu.



Oremos:


O Señor, que la oración de tu pueblo suplicante sea beneficiosa a tus siervos y siervas, difuntos y difuntas, para que los liberes de sus pecados y los hagas partícipes de la Redención.

Amén. 


Divínum auxílium máneat semper nobíscum. Et ánimae fidelium defunctórum, per misericórdiam Dei, requiéscant in pace. Amen.







Oraciones opcionales



Oración por un Difunto


O Señor, Dios de Santidad y Luz, Tú no permites ninguna sombra de pecado en Tú Presencia, en tu gran misericordia concede a los que murieron llenos de pecado un tiempo de purificación y aplícales los tesoros espirituales de Tu Santa Iglesia. Escucha mi súplica y por los méritos de Cristo Jesús, de la Santísima Virgen, y de los Santos y de todo tu Pueblo Santo, lleva a término este tiempo de espera por nuestros queridos difuntos, especialmente por… En tu divina Providencia has designado a San Nicolás de Tolentino como intercesor especial por los difuntos; escucha también su oración ferviente por los que te recomiendo por intermedio de él. Amén.


Oración a San Nicolás por los Difuntos


San Nicolás, estabas atento a las plegarias de muchas Almas necesitadas y con tus oraciones y actos de penitencia aceleraste su posesión de la visión celestial. Mira con compasión a nuestros queridos difuntos y con tus oraciones consigue para ellas el perdón completo de sus pecados a fin de que gocen de alegría y paz en la presencia del Padre celestial. Amén.


Oración de Santa Gertrudis


Padre eterno te ofrezco la sangre preciosa y de tu divino Hijo, Jesús, junto con todas las misas celebradas en el mundo hoy en día, por todas las benditas Almas del Purgatorio, por todos los pecadores del mundo entero, por los pecadores de la Iglesia universal, por los pecados de mi propio hogar y dentro de mi familia. Amén.


Oración del Cardenal Newman


O dulce corazón de Jesús, siempre presente en el Santísimo Sacramento y consumido de amor ardiente por las Almas cautivas en el Purgatorio, ten misericordia de las Almas de tus siervos. Condúcelas de las sombras del exilio a la luz feliz del cielo donde Tú estás, así lo esperamos, y Tu Santísima Madre a la que le habéis preparado una corona de gloria que no se marchita. Amén.


Oración a San Miguel Arcángel

San Miguel Arcángel: Defiéndenos en la pelea contra Satanás y sus demonios; sed nuestro amparo y protección; que el Altísimo os dé el poder y el permiso para que nos asistáis y que Dios haga oír su voz imperiosa para que expulse a Satanás y sus demonios que quieren hacer perder la humanidad. Que tu grito: “¿Quién como Dios?, ¡nadie es como Dios!”, someta a Satanás y sus demonios bajo nuestros pies. Amén.






Versión breve de El Rosario por las Benditas Almas del Purgatorio


Esta es una versión más breve de El Rosario por las Benditas Almas del Purgatorio. No está dividido en 5 misterios (como sucede con un Rosario regular) sino que se compone de 9 diferentes peticiones, cada una de ellas acompañada de un Padrenuestro, un Avemaría, un Gloria y una breve jaculatoria.


Tanto en aquel como en este Rosario, hacemos uso del sufragio, pidiendo a María Santísima y a San José (el patrono de la «Buena Muerte» por haber pasado de este mundo al Padre en brazos -nada más y nada menos- que de Jesús y María) su poderosa y piadosa intercesión.


Se requiere aproximadamente de unos 15 minutos para rezarlo.






Hacer la Señal de la Cruz:



Oración



Oh María Madre de misericordia, acuérdate de los hijos que tienes en el purgatorio y presentando nuestros sufragios y tus méritos a tu hijo, intercede para que se perdonen sus deudas y sean llevados a la admirable luz de la Gloria.



Oh Glorioso patriarca san José, intercede juntamente con tu esposa ante tu hijo por las benditas almas del purgatorio.







Primera Petición


Señor mio Jesucristo, TU que deseas que tengamos una delicadeza de conciencia y santidad perfecta, te rogamos nos la concedas y te dignes a aplicar nuestros sufragios a las almas del purgatorio para llevarlas pronto al cielo.

Te lo pedimos por la intercesión de tu Madre Purísima y de San José.

Amén.


Padre Nuestro:

Ave María:

Gloria:


Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz que no tiene fin.


Segunda Petición


Señor Mio Jesucristo que eres Cabeza de todos los fieles cristianos, que en Ti nos unimos como miembro de un mismo cuerpo que es la iglesia. Te suplicamos nos unas más contigo y que nuestras oraciones aprovechen a las almas de nuestros hermanos del purgatorio, para que pronto lleguen a unirse a sus hermanos del cielo.

Amén.


Padre Nuestro:

Ave María:

Gloria:


Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz que no tiene fin.


Tercera Petición


Señor Mio Jesucristo, que a los que pecan castiga con justicia en esta vida o en la otra, concédenos la gracia de nunca pecar y ten misericordia de los que habiendo pecado, están purgando sus culpas. Llévalos pronto a su descanso.

Amén.


Padre Nuestro:

Ave María:

Gloria:


Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz que no tiene fin.


Cuarta Petición


Señor Mio Jesucristo, que exiges la penitencia aún de los pecados veniales, danos Temor Santo de no cometerlos y por misericordia, a los que se encuentran purificándose en el purgatorio, líbralos de sus penas. Llévalos a la Gloria Eterna.

Amén.


Padre Nuestro:

Ave María:

Gloria:


Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz que no tiene fin.


Quinta Petición


Señor Mio Jesucristo, aquellos que en esta vida no pagaron por sus culpas o no tuvieron bastante caridad con el pobre, son castigados con la penitencia que aquí no hicieron. Concédenos a nosotros, las virtudes de la mortificación y de la caridad y acepta misericordioso nuestras oraciones, para que así sus almas, lleguen pronto al descanso eterno.

Amén.


Padre Nuestro:

Ave María:

Gloria:


Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz que no tiene fin.


Sexta Petición


Señor Mio Jesucristo, que quisiste que honrásemos a nuestros padres y parientes y distinguiésemos a nuestros amigos, te rogamos por todas las almas del purgatorio pero especialmente, por los padres, parientes y amigos de cuantos hacemos este Santo Rosario para que logren el descanso eterno.

Amén.


Padre Nuestro:

Ave María:

Gloria:


Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz que no tiene fin.


Séptima Petición


Señor Mio Jesucristo, que a los que no se prepararon a tiempo para la muerte recibiendo bien los últimos sacramentos y purificándose de los residuos de la mala vida, los purificas en el purgatorio. Te suplicamos Señor, por los que murieron sin prepararse para que les concedas a todos ellos la gloria, y a nosotros, recibir bien los últimos sacramentos.

Amén.


Padre Nuestro:

Ave María:

Gloria:


Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz que no tiene fin.


Octava Petición


Señor Mio Jesucristo, que a quienes vivieron en este mundo demasiado aficionados a los bienes terrenales y olvidados de la Gloria, los retienes apartados del premio para que se purifiquen, calma Señor sus ansias y colma sus deseos, para que gocen pronto de Tu presencia. Y a nosotros, concédenos amar de tal manera los bienes celestiales, que no busquemos desordenadamente los terrenos.

Amén.


Padre Nuestro:

Ave María:

Gloria:


Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz que no tiene fin.


Novena Petición


Señor Mio Jesucristo, cuyos méritos son infinitos y cuya bondad es inmensa, mira propicio a tus hijos que gimen en el purgatorio y mirándolos, compadécete de sus penas y perdona lo que les falte para pagar por sus culpas. Nosotros te ofrecemos nuestras obras y sufragio junto a tu Madre y a los Santos, haz que pronto alcancen su libertad y la Gloria Eterna.

Amén.


Padre Nuestro:

Ave María:

Gloria:


Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz que no tiene fin.








Oración Final


Oh Padre Eterno, de quien es propio compadecerse y perdonar, te rogamos suplicantes por las almas de tus siervos que haz mandado emigrar de este mundo para que no las dejes en el purgatorio, sino que mandes a tus Santos Ángeles para que las tomen y las lleven a la patria celestial.

Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo.

Amén.


Dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz perpetua y descansen en paz.



Oración a San Miguel Arcángel


San Miguel Arcángel: Defiéndenos en la pelea contra Satanás y sus demonios; sed nuestro amparo y protección; que el Altísimo os dé el poder y el permiso para que nos asistáis y que Dios haga oír su voz imperiosa para que expulse a Satanás y sus demonios que quieren hacer perder la humanidad. Que tu grito: “¿Quién como Dios?, ¡nadie es como Dios!”, someta a Satanás y sus demonios bajo nuestros pies.

Amén.










Artículo enviado por:


Jesús Manuel Cedeira Costales.


Fuente:


proyectoemaus.com