sábado, 27 de abril de 2019

REFLEXIÓN PASCUAL.






1. En la gloria de Dios Padre



Jesús descendió a los infiernos pero está sentado a la derecha de Dios, el todopoderoso y único Santo que VIVE y reina en esa unidad Trinitaria como afirmamos en el gloria: ''Tu solus Altissimus, Iesu Christe, Cum Sancto Spiritu in gloria Dei Patris''. De forma solemne las campanas han repicado en la noche santa de Pascua acompañando este solemne ''Gloria'' anunciando al mundo que Cristo ha salido glorioso del sepulcro: ¡ha resucitado! También, junto a María, contemplamos los misterios gloriosos del Rosario.


lunes, 22 de abril de 2019

¿POR QUÉ HOY LA IGLESIA CATÓLICA CELEBRA EL "LUNES DEL ÁNGEL"?






Hoy lunes de Pascua, la Iglesia celebra el llamado “Lunes del Ángel”, llamado así porque fue precisamente un ángel en el sepulcro, el que anunció a las mujeres que el Señor Jesús había resucitado.

Radio Vaticano recuerda la explicación que dio el Papa Juan Pablo II en 1994.

“¿Por qué se le llama así?”, se le preguntó al Pontífice, poniendo en evidencia la necesidad de destacar la figura de aquel ángel, que dijo desde lo más profundo del sepulcro: “Ha resucitado”.


domingo, 21 de abril de 2019

El Domingo de Resurrección




 EL Domingo de Resurrección o Vigilia Pascual es el día en que incluso la Iglesia más pobre se reviste de sus mejores ornamentos, es la cima del año litúrgico. Es el aniversario del triunfo de Cristo. Es la feliz conclusión del drama de la Pasión y la alegría inmensa que sigue al dolor. Y un dolor y gozo que se funden pues se refieren en la historia al acontecimiento más importante de la humanidad: la redención y liberación del pecado de la humanidad por el Hijo de Dios.


sábado, 20 de abril de 2019

CORAZÓN DE JESÚS, VIDA Y RESURRECCIÓN NUESTRA




"Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mi, aunque muera, vivirá" (Jn 11,25).

"Cor Jesu, vita et resurrectio nostra, ten piedad de nosotros"

Esta invocación de las letanías del Sagrado Corazón.. fuerte y convencida como un acto de fe, encierra en una frase lapidaria todo el misterio de Cristo Redentor; nos recuerda las palabras dirigidas por Jesús a Marta, afligida por la muerte de su hermano Lázaro: "Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mi, aunque muera, vivirá" (Jn 11,25).


¡Formación Cofrade de La Hermandad de Los Estudiantes de Oviedo os desea Feliz Pascua de Resurrección!


«Y he aquí que se produjo un gran terremoto, pues un ángel del Señor descendió del Cielo y, acercándose, removió la piedra y se sentó sobre ella. Llenos de miedo, los guardias se aterrorizaron y se quedaron como muertos. El ángel tomó la palabra y dijo a las mujeres: No temáis vosotras; ya sé que buscáis a Jesús, el crucificado. No está aquí, porque ha resucitado, como había dicho».


¡¡¡ FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN !!!

viernes, 19 de abril de 2019

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE LA COLECTA DEL VIERNES SANTO PARA TIERRA SANTA?




La tradicional colecta del Viernes Santo es un apoyo a los católicos de escasos recursos.

En Tierra Santa, los católicos sólo representan el 2% de la población total.

A través de un comunicado, la Comisaría de Tierra Santa y la Custodia de Tierra Santa de los Franciscanos en Israel, hicieron un recordatorio sobre la tradicional colecta del Viernes Santo cuyo destino son los cristianos que viven en aquellas latitudes.

jueves, 18 de abril de 2019

DÍA DEL AMOR FRATERNO: JUEVES SANTO




Es Jueves Santo. Hoy Jesús nos enseña como amar auténticamente con toda el alma y con todo el corazón.

Jesús, en la última cena, se acercó a cada uno de sus discípulos y les lavó los pies, en un gesto de servicio y amor que sus discípulos no olvidarían jamás.

Jesús nos enseña que el cristiano debe AMAR y SERVIR al prójimo, como Él lo hizo con cada uno de nosotros. “Un CORAZÓN SIN FRONTERAS” nos habla de vivir el amor sin barreras, sin condicionamientos, ni condiciones, porque estamos llamados amar siempre, a servir siempre. Que sepamos seguir su ejemplo y seamos capaces de darlo todo por nuestros hermanos.



Señor te damos gracias por este día del amor fraterno,

gracias por tu amor y tu fidelidad.

Gracias por que nos llamas a ser contigo amor.

Porque en tus palabras reconocemos que no hay mayor amor

que dar la vida por los amigos.

Danos tu Espíritu, que en esta jornada abramos nuestro corazón

y nuestra mente para acogiendo al otro, al pequeño al vulnerable,

te acojamos a ti. Amen.



¡FELIZ DÍA DEL AMOR FRATERNO!



Artículo enviado por: Jesús Manuel Cedeira Costales

Fuente: hospitalidad.wordpress.com

miércoles, 17 de abril de 2019

SEMANA SANTA EN ESPAÑA



La Semana Santa en España se celebra con la salida a la calle de procesiones organizadas por hermandades o cofradías. Las manifestaciones de fe están influidas por la tradición, que a su vez está vinculada con las costumbres de cada pueblo.


lunes, 15 de abril de 2019

CIRINEOS




Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo forzaron a que llevara la cruz.

Jesús había dicho a sus discípulos: «El que quiera venir conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga».

San Mateo 27, 32; 16, 24


domingo, 14 de abril de 2019

9 DATOS QUE NECESITA SABER SOBRE DOMINGO DE RAMOS





El próximo 14 de abril se realiza el tradicional Domingo de Ramos que da inicio a la Semana Santa, uno de los tiempos litúrgicos más importantes en la vida cristiana.

A continuación, explicamos 9 datos que necesita saber sobre esta fecha tomados del documento Vaticano de 1988 titulado “Carta circular sobre la preparación y la celebración de las fiestas pascuales, Carta de fiestas pascuales” y del libro “Jesús de Nazaret: desde la entrada en Jerusalén a la resurrección”, del Papa Emérito Benedicto XVI.

1. Este día se llama "Domingo de Ramos" o "Domingo de Pasión"

El primer nombre proviene del hecho que se conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, cuando la multitud lo recibió con hojas de palma (Juan 12:13).

El segundo nombre proviene del relato de la Pasión que se lee en este domingo. Porque de no ser así no se leería en un domingo, ya que en el próximo la lectura tratará sobre la Resurrección.

Según el documento del Vaticano “Carta circular sobre la preparación y la celebración de las fiestas pascuales” (Carta de fiestas pascuales) de 1988, el Domingo de Ramos “comprende a la vez el presagio del triunfo real de Cristo y el anuncio de la Pasión”. “La relación entre los dos aspectos del misterio pascual se han de evidenciar en la celebración en la catequesis del día”. 

2. Se realiza una procesión antes de la Misa

La procesión puede tener lugar solo una vez, antes de la Misa. Puede realizarse el sábado o domingo.

“La entrada del Señor en Jerusalén, ya desde antiguo, se conmemora con una procesión, en la cual los cristianos celebran el acontecimiento, imitando las aclamaciones y gestos, que hicieron los niños hebreos cuando salieron al encuentro del Señor, cantando el fervoroso ‘Hossana’”, detalla la Carta de fiestas pascuales.



3. Se pueden portar palmas u otros tipos de plantas en la procesión

No es necesario utilizar hojas de palma en la procesión, también se pueden utilizar otros tipos de plantas locales como el olivo, sauce, abeto o de otros árboles.

Según el Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia: “A los fieles les gusta conservar en sus hogares, y a veces en el lugar de trabajo, los ramos de olivo o de otros árboles, que han sido bendecidos y llevados en la procesión”.

4. Los fieles deben ser instruidos sobre la celebración

Según el Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia, “los fieles deben ser instruidos sobre el significado de esta celebración para que puedan captar su significado”.

“Debe recordarse oportunamente que lo importante es la participación en la procesión y no solo en la obtención de hojas de palma o de olivo”, que tampoco deben mantenerse “como amuletos, ni por razones terapéuticas o mágicas para disipar los malos espíritus o para evitar el daño que causan en los campos o en los hogares”, indica el texto.

5. Jesús reclama el derecho de los reyes en la entrada triunfal a Jerusalén

El Papa Emérito Benedicto XVI explica en su libro “Jesús de Nazaret: desde la entrada en Jerusalén a la resurrección” que Jesucristo reclamó el derecho de los reyes, conocido a lo largo de la antigüedad, de demandar modos de transporte particulares.

El uso de un animal (el burro) en el que nadie se había sentado aún es un indicador más del derecho de la realeza. Jesús quería que su camino y su accionar sean entendidos en términos de las promesas del Antiguo Testamento cumplidas en su persona.

“Al mismo tiempo, a través de este anclaje del texto en Zacarías 9:9, una exégesis ‘fanática’ del reino está excluida: Jesús no está construyendo sobre la violencia; no está instigando una revuelta militar contra Roma. Su poder es de otro tipo: es en la pobreza y la paz de Dios, que identifica el único poder que puede redimir”, detalla el libro.

6. Los peregrinos reconocieron a Jesús como su rey mesiánico

Benedicto XVI también señala que el hecho de que los peregrinos coloquen sus mantos en el suelo para Jesús camine por encima también “pertenece a la tradición de la realeza israelita (2 Reyes 9:13)”.

“Lo que hacen los discípulos es un gesto de entronización en la tradición de la monarquía davídica (del Rey David) y apunta a la esperanza mesiánica que surgió a partir de ésta”, indica el texto.

Los peregrinos, prosigue, “sacan ramas de los árboles y gritan versos del Salmo 118, palabras de bendición de la liturgia de los peregrinos de Israel que en sus labios se convierten en una proclamación mesiánica: '¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Bendito sea el reino de nuestro padre David que viene! ¡Hosanna en lo más alto!' (Mc 11: 9-10, ver Sal 118: 26)”.

7. “Hossana” es un grito de júbilo y una oración profética

En el tiempo de Jesús esta palabra tenía matices mesiánicos. En la aclamación de Hosanna se expresan las emociones de los peregrinos que acompañan a Jesús y a sus discípulos: la alabanza alegre a Dios en el momento de la entrada procesional, la esperanza de que la hora del Mesías había llegado.

Al mismo tiempo era una oración que indicaba que el reinado davídico, y por lo tanto el reinado de Dios sobre Israel, sería restablecido.

8. La multitud que aplaudió la llegada de Jesús no es la misma que exigió su crucifixión

En su libro, Benedicto XVI argumenta que en los tres evangelios sinópticos, así como en San Juan, se deja claro que quienes aplaudieron a Jesús en su entrada a Jerusalén no fueron sus habitantes, sino las multitudes que lo acompañaban e ingresaron a la Ciudad Santa con él.

Este punto se hace más claramente en el relato de Mateo, en el pasaje que sigue al Hosanna dirigido a Jesús: “Cuando entró en Jerusalén, toda la ciudad se agitó diciendo: ¿Quién es este? Y las multitudes decían: Este es el profeta Jesús de Nazaret de Galilea” (Mt 21, 10-11).

Las personas habían oído hablar del profeta de Nazaret, pero no parecía tener ninguna importancia para Jerusalén, y la gente allí no lo conocía.

9. El relato de la Pasión goza de una especial solemnidad en la liturgia

La Carta de Fiestas Pascuales dice lo siguiente en el numeral 33:  

“Es aconsejable que se mantenga la tradición en el modo de cantarla o leerla, es decir, que sean tres personas que hagan las veces de Cristo, del narrador y del pueblo. La Pasión ha de ser proclamada ya por diáconos o presbíteros, ya, en su defecto, por lectores, en cuyo caso, la parte correspondiente a Cristo se reserva al sacerdote".

En la proclamación de la Pasión no se llevan ni luces ni incienso, ni se hace al principio el saludo al pueblo como de ordinario para el Evangelio, ni se signa el libro. Tan solo los diáconos piden la bendición al sacerdote.

Para el bien espiritual de los fieles conviene que se lea por entero la narración de la Pasión, y que no se omitan las lecturas que la preceden”.



Artículo enviado por: Jesús Manuel Cedeira Costales

Fuente: aciprensa.com

sábado, 13 de abril de 2019

SIGNIFICADO DE DOMINGO DE RAMOS




Qué es Domingo de Ramos

El Domingo de Ramos es el día en que los cristianos conmemoran la entrada de Jesús en Jerusalén y su aclamación como Hijo de Dios.

El Domingo de Ramos es el acontecimiento que marca el fin de la Cuaresma y el inicio de la Semana Santa, tiempo en que se celebra la pasión, crucifixión, muerte y resurrección de Cristo.

Jesús entró a Jerusalén montado sobre un asno y fue aclamado como rey por sus seguidores, quienes extendieron mantos, ramas de olivo y de palma a su paso. Gritaban: “¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!”; “¡Hosanna en las alturas!”



Por esta razón, la eucaristía del Domingo de Ramos tiene dos momentos importantes. El primero es la procesión de las palmas y la bendición de las mismas por parte del sacerdote. El segundo es la lectura de la palabra que evoca la Pasión del Señor, en el evangelio de San Mateo.

De allí que el color litúrgico de Domingo de Ramos sea el rojo, ya que se conmemora la Pasión del Señor.

El Domingo de Ramos debe de ser visto por los cristianos como el momento para proclamar a Jesús como el pilar fundamental de sus vidas, tal como lo hizo el pueblo de Jerusalén cuando lo recibió y aclamó como profeta, Hijo de Dios y rey.



¿Qué simbolizan los ramos?

Se da a este día el nombre de Domingo de Ramos precisamente porque Jesús fue obsequiado con innúmeros ramos por sus seguidores, gentes sobre todo humildes.

Los ramos de olivo y de palma son el signo por excelencia de la renovación de la fe en Dios. Se les atribuye ser un símbolo de la vida y resurrección de Jesucristo. 


Asimismo, recuerdan también la fe de la Iglesia en Cristo y su proclamación como Rey del Cielo y de la Tierra.

Durante esta época, es costumbre que las personas tengan en sus casas los ramos benditos. Muchos hacen cruces con las palmas y las ponen o detrás de la puerta, o sobre el crucifijo, o en las imágenes sagradas o los cuadros de motivo religioso.

Artículo enviado por: Jesús Manuel Cedeira Costales

Fuente: significados.com

viernes, 12 de abril de 2019

CARRERA OFICIAL






La carrera oficial es el recorrido obligado que, en muchas localidades españolas, han de efectuar todas las cofradías que realizan estación de penitencia durante la Semana Santa. 


Características

Este recorrido, normalmente engalanado al efecto, se realiza por calles emblemáticas de la localidad, por lo que suele ser lugar privilegiado para ver el paso de las cofradías, a veces incluso desde palcos y sillas de alquiler. 


Suele estar dotado de la llamada tribuna oficial, desde la que presiden las autoridades locales. Normalmente, el recorrido trae consigo el paso de la estación de cada cofradía por la iglesia mayor de la localidad (catedral o colegiata), desde donde emprenden el camino de regreso a su sede. 


El historiador Juan Carrero Rodríguez, en su Diccionario cofradiero define a la carrera oficial como: ​

Calles de la ciudad, fiajadas por la autoridad, por la que han de pasar obligatorialente todas las cofradías en su anual recorrido para cumplir la estación penitencial, y donde en ciertos lugares fijos hay establecidos ciertos controles por el Consejo General [en otros casos, agrupación o federación] de Hermandades y Cofradías para hacer cumplir el horario durante el tránsito.



La carrera oficial y la asociación local de hermandades

La sucesión de vías urbanas que componen la carrera oficial suele ser muy estable, incluso tradición fijada y difícilmente alterable. ​ Por su parte, el horario de paso que le corresponde en ella a cada cofradía se fija anualmente por una asamblea de las corporaciones que van a concurrir a la misma. Esta asamblea se reúne en el seno de la institución que agrupa y gobierna a las corporaciones penitenciales (y normalmente de gloria) de la localidad: denominado unas veces consejo general (Sevilla, Écija), otras agrupaciones (Córdoba, Jaén, o Almería) o federación (Granada).




Esta asociación tiene a su cargo hacer públicos los horarios correspondientes a cada día de la semana, vigilar su cumplimiento por parte de las respectivas cofradías, e incluso —si ese fuera el caso— sancionar el incumplimiento de los mismos. Al efecto, la correspondiente asociación suele disponer a lo largo de la carrera oficial uno o varios puntos de control de paso (palquillos) donde los representantes de la cofradía en cuestión y de la asociación fiscalizadora firman conjuntamente un acta recogiendo el horario de paso efectivo de aquella que luego ha de surtir los efectos pertinentes. 



De este modo, donde la asociación de hermandades disfruta de la concesión municipal para explotar económicamente el alquiler de sillas y palcos dispuestos para presenciar el paso de las cofradías, los beneficios derivados de ello se distribuyen equitativamente entre todas las hermandades que hacen acto de presencia en la carrera,​ salvo que un incumplimiento del horario y los perjuicios que esto conlleva para las otras cofradías concurrentes, dé lugar a una penalización económica de la hermandad contraventora.




Artículo enviado por: Jesús Manuel Cedeira Costales

Fuente: wikipedia.org

Las Procesiones: Su origen y su sentido, Sugerencias a los que organizan o participan en las procesiones






La Procesión y la vida

El hombre es un ser en camino. Se va haciendo mientras camina. No puede permanecer quieto; necesita metas que pongan en movimiento todas sus capacidades. El hombre es el ser permanentemente insatisfecho, el que no se conforma, el que camina impulsivamente tras la felicidad.

Y no es posible la aventura de la vida caminando en solitario. Vamos todos en el mismo barco y nuestra suerte está vinculada a la de los demás. Por eso, la fiesta y la procesión son un fuerte correctivo al individualismo insolidario.

En una sociedad tan secularizada como la nuestra, las fiestas y las procesiones siguen gozando de buena salud. No hay fiesta popular que se precie sin su correspondiente procesión.

La gente acude masivamente a las fiestas y a las procesiones porque: hay en ellas un rito que cumplir, un camino que recorrer, una música que disfrutar, una belleza que admirar, un santo a quien implorar, una memoria que acoger, una identidad que reconocer, un futuro que labrar...






Procesiones, ¿para qué?

Quien las observa desde fuera, puede preguntarse para qué sirve mover una imagen de un sitio a otro o hacer con ella un recorrido por la calle. Nos convendrá explicar un poco el significado de la palabra “procesión”.

La palabra “procesión” viene del verbo latino “pro-cedere”, que significa marchar, ir hacia delante.

Cuando esta marcha se realiza con otros, en grupo, suele manifestar el deseo de ir hacia el mismo sitio, la misma meta, alcanzar el mismo objetivo.

Crea en el grupo lazos de unión y se convierte en un lenguaje común de mucha expresividad: manifestaciones, marchas de protesta, desfiles festivos, peregrinaciones, procesiones, etc.

La procesión es una expresión de culto de carácter universal en la que la piedad y la liturgia establecen una relación muy peculiar.






La Eucaristía y la Procesión

La Eucaristía arroja una luz potente sobre el sentido de la procesión: toda procesión parte y al mismo tiempo nos conduce al encuentro de Cristo Salvador, salvación que se hace real y eficaz en la Eucaristía.

De hecho, dentro de la celebración de la Eucaristía tienen lugar una serie de procesiones que son necesarias para el desarrollo de la misma:

la procesión de entrada del ministro y los celebrantes;

la procesión hacia el ambón para proclamar el Evangelio;

la procesión para presentar las ofrendas;

el momento de recibir la comunión, que también se considera procesión.



Variedad de procesiones

Las procesiones cristianas se inician llevando al recién bautizado desde la pila bautismal hasta el altar, signo de que la vida que ha comenzado en el Bautismo ha de ser alimentada en la Eucaristía y en la que encontrará su plenitud.

La piedad popular amplió con el tiempo el número de procesiones, tanto para honrar a la Virgen y a los santos como para meditar los aspectos de la pasión.






Riesgos

Pero las procesiones pueden conllevar también, si no se cuidan, ciertos riesgos, como pueden ser:

Que estas manifestaciones religiosas prevalezcan sobre los sacramentos.

Considerar la procesión como el acto principal de la fiesta.

Convertirla en un acto folclórico o cultural.

Convertirla en mero espectáculo.

Convertirla en manifestación de lujo y ostentación.



Sugerencias

La procesión no es una marcha sin rumbo. Nos convoca, a través de una imagen, alguien que nos conecta con algo que hemos oído, leído o celebrado en la Eucaristía. Ese alguien vive, no es un icono sin vida.






Por eso, algo tan simple como



·         el respeto a la imagen y lo que representa,

·         los adornos y el enrame que lleva,

·         las joyas que porta y la forma de colocarlas,

·         la devoción y el silencio en el recorrido,

·         la dignidad en el vestir y en las palabras,

·         la música o los cantos que suenan,

·         los bailes o los movimientos...

·         tienen que ser acordes con el Misterio de Dios, de la Virgen o de los Santos a los que se recuerdan, y a la dignidad de la persona que lo porta sobre sus hombros o lo acompaña.



Además, sobre las procesiones, hemos de tener en cuenta:



·         Han de tener carácter evangelizador.

·         Con recorridos cortos, concretos y fijos.

·         La organización de los actos religiosos de las fiestas patronales compete a la Parroquia.

·         Es a la parroquia a la que corresponde editar los programas de las fiestas religiosas que organiza.

·         Evitar la multiplicación de procesiones

·         Evitar varias imágenes de la Virgen o de Crucificados en la misma procesión.

·         Consultar al Párroco sobre las procesiones de promesa.






Artículo enviado por: Jesús Manuel Cedeira Costales









Fuente: piedadpopular.blogspot.com


miércoles, 10 de abril de 2019

La Piedad Popular y el "Vía Crucis"






Entre los ejercicios de piedad con los que los fieles veneran la Pasión del Señor, hay pocos que sean tan estimados como el Vía Crucis. A través de este ejercicio de piedad los fieles recorren, participando con su afecto, el último tramo del camino recorrido por Jesús durante su vida terrena: del Monte de los Olivos, donde en el "huerto llamado Getsemani" (Mc 14,32) el Señor fue "presa de la angustia" (Lc 22,44), hasta el Monte Calvario, donde fue crucificado entre dos malhechores (cfr. Lc 23,33), al jardín donde fue sepultado en un sepulcro nuevo, excavado en la roca (cfr. Jn 19,40-42).



Un testimonio del amor del pueblo cristiano por este ejercicio de piedad son los innumerables Vía Crucis erigidos en las iglesias, en los santuarios, en los claustros e incluso al aire libre, en el campo, o en la subida a una colina, a la cual las diversas estaciones le confieren una fisonomía sugestiva.



 El Vía Crucis es la síntesis de varias devociones surgidas desde la alta Edad Media: la peregrinación a Tierra Santa, durante la cual los fieles visitan devotamente los lugares de la Pasión del Señor; la devoción a las "caídas de Cristo" bajo el peso de la Cruz; la devoción a los "caminos dolorosos de Cristo", que consiste en ir en procesión de una iglesia a otra en memoria de los recorridos de Cristo durante su Pasión; la devoción a las "estaciones de Cristo", esto es, a los momentos en los que Jesús se detiene durante su camino al Calvario, o porque le obligan sus verdugos o porque está agotado por la fatiga, o porque, movido por el amor, trata de entablar un diálogo con los hombres y mujeres que asisten a su Pasión.



En su forma actual, que está ya atestiguada en la primera mitad del siglo XVII, el Vía Crucis, difundido sobre todo por San Leonardo de Porto Mauricio (+1751), ha sido aprobado por la Sede Apostólica, dotado de indulgencias y consta de catorce estaciones.



El Vía Crucis es un camino trazado por el Espíritu Santo, fuego divino que ardía en el pecho de Cristo (cfr. Lc 12,49-50) y lo impulsó hasta el Calvario; es un camino amado por la Iglesia, que ha conservado la memoria viva de las palabras y de los acontecimientos de los último días de su Esposo y Señor.



En el ejercicio de piedad del Vía Crucis confluyen también diversas expresiones características de la espiritualidad cristiana: la comprensión de la vida como camino o peregrinación; como paso, a través del misterio de la Cruz, del exilio terreno a la patria celeste; el deseo de conformarse profundamente con la Pasión de Cristo; las exigencias de la sequela Christi, según la cual el discípulo debe caminar detrás del Maestro, llevando cada día su propia cruz (cfr. Lc 9,23)



Por todo esto el Vía Crucis es un ejercicio de piedad especialmente adecuado al tiempo de Cuaresma.



 Para realizar con fruto el Vía Crucis pueden ser útiles las siguientes indicaciones:



- la forma tradicional, con sus catorce estaciones, se debe considerar como la forma típica de este ejercicio de piedad; sin embargo, en algunas ocasiones, no se debe excluir la sustitución de una u otra "estación" por otras que reflejen episodios evangélicos del camino doloroso de Cristo, y que no se consideran en la forma tradicional;



- en todo caso, existen formas alternativas del Vía Crucis aprobadas por la Sede Apostólica o usadas públicamente por el Romano Pontífice: estas se deben considerar formas auténticas del mismo, que se pueden emplear según sea oportuno;



- el Vía Crucis es un ejercicio de piedad que se refiere a la Pasión de Cristo; sin embargo es oportuno que concluya de manera que los fieles se abran a la expectativa, llena de fe y de esperanza, de la Resurrección; tomando como modelo la estación de la Anastasis al final del Vía Crucis de Jerusalén, se puede concluir el ejercicio de piedad con la memoria de la Resurrección del Señor.



Los textos para el Vía Crucis son innumerables. Han sido compuestos por pastores movidos por una sincera estima a este ejercicio de piedad y convencidos de su eficacia espiritual; otras veces tienen por autores a fieles laicos, eminentes por la santidad de vida, doctrina o talento literario.



La selección del texto, teniendo presente las eventuales indicaciones del Obispo, se deberá hacer considerando sobre todo las características de los que participan en el ejercicio de piedad y el principio pastoral de combinar sabiamente la continuidad y la innovación. En todo caso, serán preferibles los textos en los que resuenen, correctamente aplicadas, las palabras de la Biblia, y que estén escritos con un estilo digno y sencillo.



Un desarrollo inteligente del Vía Crucis, en el que se alternan de manera equilibrada: palabra, silencio, canto, movimiento procesional y parada meditativa, contribuye a que se obtengan los frutos espirituales de este ejercicio de piedad.









Artículo enviado por: Jesús Manuel Cedeira Costales









Fuente: piedadpopular.blogspot.com

jueves, 4 de abril de 2019

IDEARIO DE LOS COSTALEROS





Ser costalero es más que llevar el costal, es más que vestirse de una forma especial.

Ser costalero es sentir que estas portando un algo tan especial que el sentimiento te inunda y hasta te hace llorar.

Ser costalero es compartir, es vivir, es sentir tos por igual.

Ser costalero es disfrutar con mi marcha en esa calle peculiar, es animar y ser animado.

Ser costalero es recogerme en el silencio y en la oración.

Ser costalero es sentir una saeta que llega a lo más profundo del corazón.

Ser costalero es unirme a mi hermano en su oración, en su petición, en su plegaria.

 Ser costalero es hacerle partícipe de la mía.

Ser costalero es compartir experiencias que no se pueden describir.

Ser costalero es desfallecer y resurgir.

Ser costalero es llevar bajo el anonimato, el amor a mis tradiciones, a mis raíces y sobre todo a mis titulares.




Artículo enviado por: Jesús Manuel Cedeira Costales

miércoles, 3 de abril de 2019

La Piedad Popular y el "Vía Matris"










Así como en el plan salvífico de Dios (cfr. Lc 2,34-35) están asociados Cristo crucificado y la Virgen dolorosa, también los están en la Liturgia y en la piedad popular.



Como Cristo es el "hombre de dolores" (Is 53,3), por medio del cual se ha complacido Dios en "reconciliar consigo todos los seres: los del cielo y los de la tierra, haciendo la paz por la sangre de su cruz" (Col 1,20), así María es la "mujer del dolor", que Dios ha querido asociar a su Hijo, como madre y partícipe de su Pasión (socia Passionis).





Desde los días de la infancia de Cristo, toda la vida de la Virgen, participando del rechazo de que era objeto su Hijo, transcurrió bajo el signo de la espada (cfr. Lc 2,35). Sin embargo, la piedad del pueblo cristiano ha señalado siete episodios principales en la vida dolorosa de la Madre y los ha considerado como los "siete dolores" de Santa María Virgen.



Así, según el modelo del Vía Crucis, ha nacido el ejercicio de piedad del Vía Matris dolorosae, o simplemente Vía Matris, aprobado también por la Sede Apostólica. Desde el siglo XVI hay ya formas incipientes del Vía Matris, pero en su forma actual no es anterior al siglo XIX. La intuición fundamental es considerar toda la vida de la Virgen, desde el anuncio profético de Simeón (cfr. Lc 2,34-35) hasta la muerte y sepultura del Hijo, como un camino de fe y de dolor: camino articulado en siete "estaciones", que corresponden a los "siete dolores" de la Madre del Señor.





El ejercicio de piedad del Vía Matris se armoniza bien con algunos temas propios del itinerario cuaresmal. Como el dolor de la Virgen tiene su causa en el rechazo que Cristo ha sufrido por parte de los hombres, el Vía Matris remite constante y necesariamente al misterio de Cristo, siervo sufriente del Señor (cfr. Is 52,13-53,12), rechazado por su propio pueblo (cfr. Jn 1,11; Lc 2,1-7; 2,34-35; 4,28-29; Mt 26,47-56; Hech 12,1-5). Y remite también al misterio de la Iglesia: las estaciones del Vía Matris son etapas del camino de fe y dolor en el que la Virgen ha precedido a la Iglesia y que esta deberá recorrer hasta el final de los tiempos.



El Vía Matris tiene como máxima expresión la "Piedad", tema inagotable del arte cristiano desde la Edad Media.







Artículo enviado por: Jesús Manuel Cedeira Costales









Fuente: piedadpopular.blogspot.com