sábado, 27 de febrero de 2021

Normas de obligado cumplimiento para la celebración de la Semana Santa 2021 en parroquias y comunidades cristianas

 


Introducción


La Pascua de Resurrección es la fiesta en torno a la cual gira todo el año litúrgico. Hacemos el memorial de la victoria de Jesús sobre su muerte y la nuestra, y tras la inmediata preparación, con los textos y gestos con que el tiempo de Cuaresma nos ha acompañado, entramos en el gozo pascual poniendo un aleluya en nuestros labios.


Esta liturgia madre se concentra en los días del Triduo pascual que nos prepara para llegar a la noche de pascua desde el Domingo de Ramos con la entrada en Jerusalén, pasando por la Misa Crismal, la Misa In Coena Domini del Jueves Santo y el Oficio de la Pasión del Señor del Viernes Santo. Todo un itinerario que nos permite hacer un camino que nos conduce hasta la luz resucitada de la victoria de Cristo.


La Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos ha publicado una nota el 17 febrero 2021 con orientaciones concretas para poder vivir esta circunstancia. En base a ella, damos nuevamente estas indicaciones que hemos de observar para evitar el exceso de una actuación que sería inadecuada como si nada estuviera pasando, o el defecto de una inanidad que nos dejaría sin celebrar debidamente el corazón de la liturgia cristiana.


Quiera el Señor y nuestra madre la Santina de Covadonga sostener nuestra esperanza y hacernos vivir este momento con una actitud verdaderamente cristiana. Quizás no está en nuestras manos cambiar las circunstancias, pero sí poder mirarlas y vivirlas de otra manera, la manera cristiana.


 


Orientaciones para el Domingo de Ramos

 


Se omite la bendición de los Ramos. La Misa comenzará con la señal de la cruz y el saludo del ministro.

La lectura de la Pasión la puede hacer un solo lector, en este caso, el sacerdote que preside la Misa.

 


Orientaciones sobre la Misa Crismal

 


La Misa Crismal se celebrará el Martes Santo, como es habitual, en nuestra Catedral Metropolitana a las 11h de la mañana. Como señala la Santa Sede, invitando a una recuperación de esta importante cita, “conviene que participe una representación significativa de pastores, ministros y fieles”. En esta coyuntura se urge a que tal representación se concrete en: Consejo Episcopal, Cabildo Catedral, Arciprestes, Permanente del Consejo Pastoral Diocesano y Seminarios. Los fieles que espontáneamente quieran participar en la Misa Crismal como otros años, podrán hacerlo hasta completar el aforo permitido en la Catedral.

Se insta a que se recojan los óleos bendecidos este año, dado que el año pasado no se celebró la Misa Crismal. Los Arciprestes se encargarán de recoger los óleos para las parroquias de su Arciprestazgo.

 


Orientaciones para el Jueves Santo

 


Se omite el rito del lavatorio de los pies.

Después de la comunión, se reservará el Santísimo en el Monumento que previamente se habrá preparado, omitiendo la procesión, para la adoración personal de los fieles posteriormente. La Misa terminará con la oración para después de la comunión.

Donde se tenga una Hora Santa, habrá que tener en cuenta el horario establecido por las autoridades civiles como “toque de queda”.

 


Orientaciones para el Viernes Santo

 


La celebración de la Pasión del Señor se desarrolla tal y como indica el Misal Romano. No obstante, la adoración de la Santa Cruz con el beso se limitará sólo al celebrante, y los demás harán un gesto de piedad hacia la Cruz desde sus sitios.

En la oración universal se añadirá una plegaria con el número XI con el siguiente texto:

“Oremos también por los enfermos de la Covid-19, por todos los que están a su cuidado, por los profesionales de la sanidad, por los sacerdotes y voluntarios cristianos que trabajan en esta circunstancia por los demás, por los que están buscando una solución desde la ciencia a esta pandemia, por las fuerzas de seguridad, por los que han muerto, por sus familiares y amigos, para que el Señor, dueño de la vida y de la muerte sostenga nuestra esperanza y nos dé abundantemente su gracia˝.


 


            Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el sacerdote:


Dios todopoderoso y eterno,


que quisiste que tu Hijo Unigénito


soportara la debilidad de nuestra carne,


el sufrimiento y la muerte de cruz,


concédenos propicio consuelo en la enfermedad,


fuerza a los que están al cuidado de la salud de los enfermos,


apoyo en nuestras debilidades,


consuelo a los que lloran la muerte de sus seres queridos,


y el descanso eterno a los que han sufrido la muerte,


para que tu pueblo pueda alegrarse


por el cese de la pandemia que nos aflige,


y pueda servirte llevando a cabo lo que te agrada.


Por Jesucristo, nuestro Señor.


 


Orientaciones para la Vigilia Pascual

 


La primera parte de la celebración, denominada Lucernario, se realiza en el presbiterio. Tras la monición inicial, que puede omitirse, se suprime la bendición del fuego y se procede a la bendición del cirio pascual, que se enciende y se coloca en su lugar. Omitiendo la procesión y las aclamaciones, se cantará o leerá el pregón pascual.

La Liturgia bautismal se reduce únicamente a la renovación de las promesas del Bautismo. Se omite, pues, la procesión a la pila bautismal y la aspersión. Se finaliza esta parte con la oración de los fieles.

En los lugares donde se celebre el sacramento del Bautismo, se preparará la fuente bautismal con agua sólo para los bautizandos.

Para el horario de la Vigilia Pascual téngase en cuenta la hora marcada por las autoridades civiles como “toque de queda”.

 


Retransmisión de las celebraciones por medios de comunicación social

 


La nota de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos del 17 febrero 2021 señala que, en esta circunstancia de la pandemia, el uso de las redes sociales para la retransmisión de las celebraciones, “junto a los resultados positivos, también se han observado aspectos problemáticos. Para las celebraciones de la Semana Santa se sugiere facilitar y privilegiar la difusión mediática de las celebraciones presididas por el Obispo, animando a los fieles que no pueden asistir a su propia iglesia, a seguir las celebraciones diocesanas como signo de unidad”. Así pues, pensando en los enfermos o impedidos por algún motivo, se pide que únicamente se retransmitan las celebraciones desde nuestra Catedral presididas por el Arzobispo, invitando a todos los demás fieles a que acudan a sus parroquias o comunidades cristianas.


 


Nuevamente elevo mis oraciones por todos vosotros, sacerdotes, consagrados y laicos, para que cada cual, en su lugar y con su menester en la vida, trate de vivir esta circunstancia de la mejor manera cristiana. Junto a la bendición del Señor, invoco la intercesión de nuestra Santina de Covadonga, Madre de nuestra esperanza.


 


Dado en Oviedo, a veintiséis de febrero de dos mil veintiuno.


 


+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm

Arzobispo de Oviedo


Enviado por:

Jesús Manuel Cedeira Costales.


Fuente:

www.iglesiadeasturias.org

VÍA CRUCIS Y PROCESIONES VIRTUALES Y BOCADOS DEL COFRADE: ASÍ SERÁ LA SEMANA SANTA DE OVIEDO

 



El concejal de Turismo, Hostelería y Congresos, Alfredo García Quintana, ha presentado esta mañana el cartel de la Semana Santa 2021. Han acompañado al edil el presidente de la Junta de Hermandades y Cofradías de Oviedo, Luis Ángel García; el presidente de Otea, José Luis Álvarez Almeida y el director territorial de Maphre. Luis Gutiérrez Mateo.

García Quintana ha agradecido la participación y el trabajo de los ponentes parta poner y potenciar la Semana Santa como un recurso turístico. “Ya el año pasado, que se celebraba el 25 aniversario de la Semana Santa, se suspendieron los actos. Este año hay una serie de actuaciones previstas. Desde el Ayuntamiento no vamos a dejar de apoyar y potenciar la Semana Santa, tiene que ser una Fiesta de interés turístico regional, en ello trabajaremos conjuntamente con la Junta de Hermandades. Gracias por el trabajo que están realizando. Esperemos que el año próximo podamos celebrarla como se merece”. 

José Luis Álvarez Almeida ha asegurado que “desde el sector turístico ovetense tenemos que reconocer el trabajo de todas las cofradías de Oviedo. Gracias por vuestra labor, callada y humilde, que ha convertido a Oviedo en un referente y que cuando salís con los pasos, esta ciudad ofrece una imagen diferente. Sé que será una Semana Santa diferente para vosotros pero seguiremos ahí apoyándoos. El Ayuntamiento de Oviedo juega un papel esencial y ha demostrado que cuando apoya al sector turístico, éste levanta la cabeza. Las palabras del Alcalde son muy valoradas por la Asociación, como lo que se necesita: sumar entre todos siempre cumpliendo con las medidas sanitarias”. Desde Otea, ha añadido: “seguiremos haciendo los Bocados del cofrade como una muestra más del apoyo de la hostelería a la Semana Santa”. 

Luis Gutiérrez Mateo ha calificado de “lujo el poder estar aquí. Será un Semana Santa distinta pero también es verdad que por el esfuerzo la ilusión y el trabajo hoy estamos aquí. Eso significa reactivar la cultura, la economía, siempre respetando los protocolos de seguridad. ES un privilegio el poder participar. Gracias a los participantes en el diseño del cartel. “

La obra ganadora de este año es un cartel de Juan Diego Ingelmo Benavente, natural de Oviedo y residente en Castellón. El propio autor, en video, ha definido su obra “asegurando que mezcla un elemento como la Catedral de Oviedo con las imágenes de pasos y penitentes. Sobre la Aguja de la Basílica se proyecta la imagen de la Virgen, quien nos lleva hacia Dios y en el centro, Jesucristo. Espero que os guste y sea un digno representante de la Semana Santa en Oviedo”. 

El presidente de la Junta de Hermandades y Cofradías de Oviedo, Luis Ángel García, tras tener un “recuerdo especial a todos los que se han visto golpeados por esta pandemia”, ha detallado el programa de actividades previstas para Semana Santa, “que incluirá el 16 de marzo la inauguración de una exposición en la plaza de Trascorrales; el 21, un concierto de marchas a cargo de la Banda de Música Ciudad de Oviedo en el Auditorio; el 23 de marzo, Ignacio Álvarez , Presidente de la Junta de Hermandades y Cofradías de Gijón leerá el pregón. También estaremos presentes en las misas de Ramos y de Domingo de resurrección. Habrá un Vía crucis virtual; se colocarán mupis con la ayuda del Ayuntamiento y, para hacernos presentes en la calles, se colocarán balconeras por las calles que discurren las procesiones. Colocaremos nuestros escudos en el edificio frente  al Ayuntamiento y retomamos una acción del año pasado, que resultó un éxito, una idea de nuestro compañero Raimundo Porres: las procesiones virtuales para adaptarnos a esta situación.  Además la Junta trabaja en conseguir el reconocimiento de Fiesta de interés turístico regional así que la idea es hacer una campaña de recogida de firmas. También está prevista la apertura de los templos para poder visitar las imágenes titulares de cada cofradía”. 


Enviado por:


Jesús Manuel Cedeira Costales.


Fuente:


www.oviedo.es

jueves, 25 de febrero de 2021

Custodios con todas las letras


 La Hermandad de los Estudiantes recibirá el domingo los pergaminos que la acreditan como guardiana de las capillas del Monsacro.




Enviado por:

Jesús Manuel Cedeira Costales.


Fuente:

Custodios con todas las letras - La Nueva España (lne.es)

¿Por qué se cubren las imágenes de las iglesias?



Cubrir las imágenes de santos y otros iconos sagrados durante la cuaresma se basa en la angustia y sufrimiento de nuestro Señor Jesucristo, llevando a los fieles a una reflexión profunda, al contemplar estos objetos sagrados cubiertos, simbolizando tristeza, dolor y penitencia.

La tradición de cubrir a los santos es muy antigua. Para entenderla hay que entender primero lo que significan las imágenes de los santos en una iglesia.

Desde el punto de vista espiritual, la costumbre de la velatio (velar) fue interpretado como señal de la penitencia a la que todos los fieles son llamados como señal de la anticipación del duelo de la iglesia por la muerte de su esposo y de la humillación de Cristo, que tuvo Si para escapar de la amenaza de muerte, (do 8,59).

El motivo principal para la orientación de cubrir las imágenes en las iglesias, con velos morados, es para que los fieles no "se distraigan" con los santos y que su piedad esté basada en el misterio pascal de Cristo, es decir, en su pasión, Muerte y resurrección.

Cuando cubrimos a los santos en la cuaresma y, sobre todo en la semana santa, estamos queriendo señalar que antes de que vivieran el misterio de la gloria con Cristo, pasaron por el misterio del dolor, de los sufrimientos y de la muerte Los Santos no están cubiertos como signo de disgusto, sino como señal de "Solidaridad" y unión profunda a la pasión y muerte del Señor.


Enviado por: Jesús Manuel Cedeira Costales-

martes, 23 de febrero de 2021

Los Estudiantes reciben el domingo a los nuevos hermanos

 

La Hermandad de los Estudiantes, una de las seis que procesionan en la Semana Santa ovetense, celebrará el domingo la función principal anual de instituto en la que los nuevos hermanos jurarán las reglas y recibirán las medallas.


Entre ellos se encuentra Carlos Muñoz, héroe del último ascenso del Real Oviedo a Primera, allá por 1988. El que fuera “Pichichi” de Segunda División, internacional con España, y durante varias temporadas máximo goleador nacional en Primera, quiere sumarse como costalero a las cada vez más concurridas procesiones de la capital asturiana “en cuanto la pandemia lo permita”.



La pasión de “Carlos Gol” por la Semana Santa viene de lejos. En su Úbeda (Jaén) natal creció siendo un devoto seguidor de las cofradías del Santo Borriquillo y el Nazareno y en su etapa como jugador en Elche quiso sumarse a los nazarenos.


En la sesión del domingo el párroco y capellán de las capillas del Monsacro entregará a la hermandad los diplomas rubricados que acreditan de forma oficial el cometido de la cofradía como guardianes y custodios de las capillas vinculadas al Arca Santa.


La hermandad se ha vinculado de manera especial con las capillas del Monsacro, en el concejo de Morcín. La iniciativa se está llevando a cabo en coordinación con las parroquias de la zona y traerá consigo una serie de actos y actividades que se irán desarrollando en los próximos meses.



Enviado por:


Jesús Manuel Cedeira Costales.



Fuente:


Los Estudiantes reciben el domingo a los nuevos hermanos - La Nueva España (lne.es)


domingo, 21 de febrero de 2021

CARTAS DE ESPERANZA 21 DE FEBRERO DE 2021

 



21 de febrero de 2021

 

Hermano:

 

«Si quieres, puedes limpiarme. Compadecido, extendió la mano y lo tocó diciendo: - Quiero, queda limpio».

«El amor que no se cuida se muere, el que no se acaricia con suavidad se vuelve áspero y duro. La planta que no se riega se acaba secando. El jardín que no se cultiva se convierte en erial».

Asturias pone a disposición de la ciudadanía un programa de atención psicológica para casos relacionados con la crisis sanitaria.

Para paliar este problema, la Consejería de Salud del Principado de Asturias ha puesto a disposición de la población general un programa de atención psicológica para casos relacionados con la pandemia.

También hay otras dos líneas: una para el asesoramiento, apoyo y asistencia psicológica para personas hospitalizadas por covid o sus familias; y otra para los sanitarios de primera línea.

Se inició a finales del mes de mayo y ya han participado 413 usuarios.

Los ingresos hospitalarios bajan a 36, siete de ellos en la UCI, en donde permanecen graves un total de 129 pacientes.

Asturias baja de los 200 contagios diarios de covid en una jornada con 7 muertos.

 

No sé muy bien si busco agradar a los hombres más que a Dios. A menudo intento cuidar esa imagen que proyecto. Como decían en una película: «Perciben la imagen que proyectamos». Ven lo que proyecto. Si tengo miedo perciben mi miedo. Si me siento inseguro palpan mi inseguridad. Si pienso que voy a fracasar percibirán mi temor ante una posible derrota. Lo que proyecto es lo que cuenta. Pero no puedo vivir queriendo proyectar una imagen perfecta e inmaculada, eso me desgasta y acaba matando por dentro. No puedo depender tanto de cómo me ven los demás, de cómo me valoran. No puedo vivir haciendo encuestas para saber mi popularidad, buscando un amor que no siempre recibo en la medida que deseo. «Les pido encarecidamente que sean independientes frente a los juicios humanos. Si yo no hubiese sido absolutamente independiente frente a los hombres, todo habría fracasado. Pero yo siempre pensaba: esto corresponde al deseo de Dios». El mundo espeja mi imagen. En él me veo reflejado. Y no siempre me gusta lo que veo. La imagen que me dan los demás de mí mismo no siempre coincide con la realidad. Decía el siquiatra Enrique Rojas: «Todos tenemos tres caras: lo que yo pienso que soy (autoconcepto), lo que los demás piensan de mí (imagen) y lo que realmente soy (la verdad sobre mí mismo)». yo veo una parte de mi verdad, pero a menudo esa imagen viene distorsionada por mis experiencias vitales desde niño. Lo que he percibido. La aceptación o el rechazo. Las críticas o los halagos. Todo va formando una imagen de mí dentro de mi alma. Me veo de una forma y a veces esa manera es errónea. No soy tan torpe como me han dicho desde pequeño. Ni tampoco soy tan mentiroso. A lo mejor no soy tan ingenuo ni tan duro. He recibido golpes y me han ido haciendo de una manera. Me percibo peor muchas veces de lo que realmente soy. Necesito entonces a personas junto a mí que me quieran y me digan quién soy y cómo me ven. Necesito ojos que me vean como me ve Dios. No es tan sencillo tener amigos buenos que me quieran y acepten en mi verdad. Padres que me hablen y me miren como un hijo precioso. No es fácil que la persona que más me ama sepa decirme cómo soy, a veces puede estar contaminada por experiencias recientes que le llevan a ver sólo un parte de mi verdad. Entonces necesito hacer un camino más profundo, buscar en mi interior mi verdadero yo, mi imagen más auténtica, mi verdad sin ropajes, sin tatuajes, sin máscaras. Mi verdad desnuda, sin arreglos ni mentiras. Lo que los demás piensan sobre mí a menudo no me ayuda. Porque no me conocen de verdad y se quedan en lo que proyecto, en lo que han oído sobre mí, en lo que han percibido de forma sesgada. Han escuchado algo, han leído algo escrito por mí, o dicho por mí. Lo interpretan y creen poseer un juicio exacto y verdadero. Pero sólo tienen una parte de mi verdad, el lado visible, pero no toda la verdad. Y quizás su mirada exagera, y no ve nada más que ese aspecto. Se queda a mitad de camino para llegar a la verdad que llevo dentro. No me vale con lo que otros dicen sobre mí para saber cómo soy. Me ayudan los que están más cerca de mí y han visto todos los lados ocultos que muchos no ven. Conocen mi pecado, mi debilidad, mis pasiones, mis tensiones internas, mis conflictos profundos. Han palpado mi debilidad y me han visto desvalido, enfermo, necesitado, débil, confundido. Han percibido que no lo hago todo tan bien como intento mostrarle al mundo. Aman mi lado más humano y me lo recuerdan para que me conozca bien, para que sepa quién soy en realidad. Esa verdad de los demás me ayuda. Pero luego tengo que dar un paso más y adentrarme en mi alma. Allí vive Dios oculto en mi pobreza, amando mi rostro de niño que quiere entregarse sin máscaras, en su debilidad, al Dios de su vida. Ese Dios al que amo me refleja mi verdadero yo. Necesito hacer silencio para encontrarme conmigo mismo en el rincón más oscuro y valioso de mi alma. Allí donde sólo puedo adentrarme yo, de rodillas, dispuesto a amar el rostro que reconozca como el mío. Sin miedo a lo que pueda ver. Sabiendo que sea lo que sea es lo que Dios más ama.

 Me quieren convencer de algo que no es real. Quieren que crea que no hay límites en esta vida. Que si algo lo deseo con mucha fuerza lo puedo conseguir. Que si creo que algo puede ser posible, lo acabará siendo. Pero no es verdad. Hoy cuesta asumir la propia culpa, aceptar los errores, reconocer la responsabilidad. Normalmente le pido a los demás que den la cara y pidan perdón por sus errores. Pero yo acallo mis errores, oculto mi culpa, tapo mis límites. Se me olvida quién soy. Sólo soy un hombre frágil. No lo puedo negar, los límites forman parte de mi existencia. No lo puedo hacer todo bien. No todo es posible. Hay límites que me ponen en perspectiva y me muestran que no soy Dios. Mi tarea a lo largo de mi vida consiste en ensanchar mis límites. En potenciar mis capacidades. En hacer que mis habilidades den más fruto. No me guardo el talento escondido y lo invierto en tierra fértil. Los límites me recuerdan siempre que soy humano, frágil y débil. Mi herida en el alma aflora en esos momentos en los que me creo superior a otros, mejor que muchos. Entonces destaca mi impureza y me siento leproso, enfermo, roto por dentro. Las palabras que hoy escucho tienen que ver con mi vida, con mi alma. «El enfermo de lepra andará con la ropa rasgada y la cabellera desgreñada, con la barba tapada y gritando: - ¡Impuro, impuro! Mientras le dure la afección, seguirá siendo impuro. Es impuro y vivirá solo y tendrá su morada fuera del campamento». Me siento impuro, incapaz de mirar la vida con pureza y de aceptar mis límites y dolencias. No logro reconocer mi culpa, ni mi pecado. Busco enemigos fuera de mí, o culpables. Guardo mi impureza bajo la piel para protegerme de juicios y condenas. No quiero que vean que no soy tan perfecto como quiero mostrar. Hasta S. Pablo tenía ese aguijón clavado en la piel que le recordaba que solo no podía hacer nada, que necesitaba a Dios cada día para poder caminar. Y en medio de sus límites se atrevía a decirles a los suyos: «Sed imitadores míos como yo lo soy de Cristo». Soy imitador de Cristo y qué lejos me siento de vivir y amar como Él. Siendo lo que más deseo, huyo cuando no lo consigo. Y me siento impuro, o veo mi impureza en el corazón. Me siento débil y culpable y necesito palpar su misericordia cada día. Me recuerda José Antonio Pagola cómo lo vivían sus discípulos: «El amor íntimo que ellos celebran y disfrutan, los gestos de cariño y ternura que se intercambian, la entrega y fidelidad que viven día a día, el perdón y la comprensión que sostienen su existencia. A pesar de sus errores y sus limitaciones, en el interior de su amor han de saborear ellos la gracia de Dios, su cercanía y su perdón» . Me gusta esa mirada desde la indigencia, desde el pecado y la culpa. La misericordia de Jesús es ternura que sana, es una mirada que dignifica. Yo grito: «¡Impuro, impuro!». Y Jesús me grita que soy puro, que no tenga miedo, que no dude. Que no me guarde por no aceptarme en mi debilidad. Que no piense que es imposible que Él pueda verme puro. Él lo puede todo y eso me calma. Su amor me purifica. Hay personas en mi camino que me ven como Jesús me ve. Hay vidas que completan la mía, mi corazón. Me gusta pensar en esas vidas que me completan. Mi vida también puede completar otras. Y la impureza que yo descubro tiene que ver con mi fragilidad y mi pecado reconocido y asumido. Es la experiencia del límite que me hace más consciente de cuánto necesito a Dios en mi camino. Sin Él a mi lado mi vida es pobre. Hoy me lo recuerda Dios: «Dichoso el que está absuelto de su culpa, a quien le han sepultado su pecado. Confesaré al Señor mi culpa. Alegraos, justos, y gozad con el Señor; aclamadlo, los de corazón sincero». Seré dichoso porque el perdón de Dios habrá sepultado toda mi culpa. Eso me alegra siempre. La mirada de Dios saca lo mejor que hay en mí, el don escondido, la belleza oculta. Me mira y su mirada queda grabada en lo más hondo de mi ser. Como un lazo que nadie puede romper. Esa forma de mirarme me levanta desde donde estoy caído. Tengo claro que no puedo vivir tapando los límites o molesto por tocarlos cada día. No puedo vivir negando su existencia, como si yo fuera capaz de todo. Quiero alegrarme por todo lo que se me regala como un don. No quiero verlo como un pago que se me debe. Dios es capaz de obrar milagros de gracia en mí. Él cubre mi pecado con sus manos. Siento su abrazo cuando toco las aristas de mi pecado, de mi culpa, de mi impureza. En los momentos de dolor siento de nuevo ese aguijón en la piel que me recuerda que mi vida está en las manos de Dios. Los límites de la pandemia que ahora sufro sólo me hacen más consciente de mi vulnerabilidad, soy creatura, no lo puedo todo. No me salvo solo y no puedo hacer siempre todo lo que quiero. Hay límites en mi cuerpo y límites en el mundo que no puedo saltar. No puedo llegar siempre tan lejos como quisiera. Hay una barrera humana que cargo en el alma y me hace sentir débil y necesitado. Los límites son más conscientes en este tiempo que vivo. No importa, es una oportunidad que me da Dios para entregarle a Él cada día mi impotencia, mi pobreza, mi mediocridad. Y Él, con su amor me levanta para seguir amando.

Lo primero en la vida es ser capaz de reconocer la debilidad, el pecado, la impureza: «En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: - Si quieres, puedes limpiarme». Quiero ser consciente de mi indignidad. Y sintiéndome débil acercarme a Jesús y suplicar misericordia. No sé bien por qué cuando peco, cuando caigo en mi fragilidad, me alejo de Dios. Me avergüenzo de mi pobreza y me escondo. Como si no pudiera verme. Quisiera ser como el leproso del Evangelio que se acerca al que puede curarlo. Es un milagro esa audacia. Tengo que ser muy humilde para acercarme. Y también muy humilde para reconocer mi culpa en muchas de las cosas que hago y no me resultan. Quizás la culpa no venga rápidamente al alma. Miro al que está junto a mí y lo culpo de lo que yo no hago o hago mal. Busco excusas. Me lamento inculpando a otros, buscando responsables. Y así eludo la responsabilidad. Yo no he sido. Yo no soy el que merece la reprobación. Quiero abrir el alma y reconocer mi pecado. Y al hacerlo, no huir, no esconderme. Quiero que una vez que me sienta culpable e impuro brote de mi corazón la súplica. Quiero que Jesús me limpie por dentro, en lo más hondo. Si Jesús quiere, si esa es su voluntad, puede hacerlo. Yo le dejo, no me alejo, no cierro la puerta, abro el alma. Pero sólo si Él quiere, porque Él tiene el poder para limpiar mi vida. Puede acabar con el mal que me habita, con la muerte que me mata, con las heridas que supuran y amargan, con el dolor que me hiere en lo hondo, con la enfermedad que acaba con mis días, con la pandemia que me llena de miedos, con la mala suerte que me hace perder lo que ya poseía, con las derrotas y los fracasos que me recuerdan que sólo soy un hombre. ¿Por qué no actúa ese Dios en el que creo y al que suplico? Tal vez no quiera limpiarme y acabar con ese mal que me acecha por todas partes. Tengo miedo. Me asusta que no quiera hacerlo y siga su camino sin detenerse ante mí que soy un leproso. Si Dios quiere mi bien, hará todo lo posible para que acabe mi mal. Si Él quiere. Esa frase resuena dentro de mí y puede confundirme. ¿Será acaso que no quiere Dios acabar con las muertes en esta pandemia? ¿Será que no quiere que viva en paz y tranquilo como hace poco más de un año? ¿Es su querer que viva lo que ahora vivo y sufro? ¿Cómo puedo saber lo que realmente quiere Dios? Él me habla al corazón y despierta mis deseos. ¿Qué es lo que yo deseo? Lo tengo claro. Quiero la vida, la paz, la salud, la prosperidad, el amor que recibo, el amor que doy. Quiero vencer en todas mis luchas, vivir con pasión la vida que me toca vivir cada segundo, sin lamentarme por el pasado ya ido. Quiero la prosperidad de mis empresas, el éxito de mis hijos en sus sueños y que logren ver la luz todos los proyectos que incubo dentro del alma. Sueño con una vida más plena y más logros de los alcanzados. Entonces, si esos son mis deseos, lo que yo quiero, ¿qué quiere Dios? ¿Acaso no sé pedir lo que me conviene? En pedir nunca hay engaño. Le digo muy quedo a Jesús la frase del leproso: «Si quieres, puedes limpiarme». Vivo un tiempo en el que me limpio las manos para evitar el contagio. La limpieza es un don que sueño y deseo. Quiero estar limpio. Quiero que mi mundo esté limpio, sin suciedad, sin olores. Quiero que esté pulcro todo lo que toco. Dios también limpia mi vida con su paso, con su voz, con su mano.  Una persona decía: «En medio de mi enfermedad Dios ha limpiado la mirada y ahora veo todo con más belleza». Puede que mi mirada esté sucia y vea sólo malas intenciones en los demás, se detenga en el pecado que observa y no sepa apreciar la belleza escondida en el corazón. Quisiera tener una mirada pura, una conciencia tranquila, un corazón que no albergue malas intenciones. Que haga todo por amor a Dios como hoy escucho: «Ya comáis, ya bebáis o hagáis lo que hagáis, hacedlo todo para gloria de Dios. Como yo, que procuro contentar en todo a todos, no buscando mi propia ventaja, sino la de la mayoría, para que se salven». Hacerlo todo por el bien de los demás. pensando en ellos y no en mí. No buscando mi ventaja en lo que hago. Deseando que a los demás les vaya bien, mejor que a mí en todo lo que emprendan. Que no dude de su verdad incluso cuando pueda parecer que están pecando o haciendo algo mal. Todo eso es posible, no lo niego. Pero mi mirada quiere ser pura. Y mi forma de ver las cosas. Quiero ser capaz de mirar así a Dios. Quiero tener un amor puro. «Por amor purificado entendemos el amor de benevolencia, que prescinde más fuertemente del yo y gira en torno al tú». Un amor puro no persigue segundas intenciones en sus acciones. Ama por entero sin guardarse nada. Mira el corazón de la persona amada y le dice que la quiere sin barreras, sin condiciones, sin razones. El amor puro ha puesto al yo en un segundo plano. ¿Es eso posible? Dejo el querer propio a un lado para que se imponga el deseo de la persona amada. Dejo a un lado mi amor propio. Esa forma de amar es un don de Dios porque mi corazón está herido por el pecado y el límite. Y eso no me permite amar como Dios me ama. Tiene que ser un don que Dios me conceda. Se lo pido de rodillas para que cambie mi forma de amar. Eso es lo que deseo.

 

 

 

 

Enviado por:

 

 

 

Jesús Manuel Cedeira Costales.

 

sábado, 20 de febrero de 2021

"LOS ESTVDIANTES" EN PRENSA ASTURIANA

 "LOS ESTVDIANTES" EN PRENSA ASTURIANA

"Ya huele a Dios" en nuestra Casa Hermandad y debemos esperar a como va evolucionando esta crisis sanitaria para limar los actos y cultos que queremos hacer durante la Cuaresma...

El más cercano, el próximo domingo día 28 de febrero, día que se celebrará la Función Principal de Instituto de nuestra Hermandad, con la recepción de nuevos hermanos, jura de Reglas e imposición de la medalla corporativa.

Todavía estás a tiempo ... ¡HAZTE HERMANO DE LOS ESTVDIANTES!

"Bajo la protección de María porque, ¡DIOS LO QUIERE!"










Enviado por: Jesús Manuel Cedeira Costales.