sábado, 15 de septiembre de 2018

NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES





Nuestra Señora de los Dolores. Venerada en Iglesia católica. Festividad Viernes de Dolores, Viernes Santo y 15 de septiembre. Patrona de Eslovaquia, Congregación de Santa Cruz, Orden de los Servitas, Granada, Mola di Bari, Misisipi, Dolores (Abra), Filipinas, Lanzarote, titular Paso Azul de Lorca., barrio del Cerro del Águila, Sevilla

La Virgen de los Dolores es una advocación de la Virgen María. También es conocida como Virgen de la Amargura, Virgen de la Piedad, Virgen de las Angustias o La Dolorosa. Su fiesta es el 15 de septiembre; su vestidura por lo normal es negra o morada. 



Se la invoca en latín como María Virgo Perdolens o Mater Dolorosa y es una de las numerosas advocaciones a través de las cuales la Iglesia Católica venera a la Virgen María. La advocación (Dolores) destaca el sentimiento de dolor de la madre ante el sufrimiento de su hijo. Los "siete dolores" hacen referencia a los siete episodios de la vida de Jesucristo, relatados por los evangelios, que hicieron sufrir a María, quien acompañaba a su hijo en su misión de Redentor.

La devoción a la Mater Dolorosa se desarrolla a partir de finales del siglo XI. En 1239, en la diócesis de Florencia, la Orden de los Servitas u Orden de frailes Siervos de María, cuya espiritualidad estaba muy ligada a la Santa Virgen, fijó la fiesta de Nuestra Señora de los Dolores el 15 de septiembre. 



Los Siete Dolores

1º. La profecía de Simeón (Lc. 2, 22' 35) ¡Dulce Madre mía! Al presentar a Jesús en el templo, la profecía del anciano Simeón te sumergió en profundo dolor al oírle decir: “Este Niño está puesto para ruina y resurrección de muchos de Israel, y una espada traspasará tu alma”. De este modo quiso el Señor mezclar tu gozo con tan triste recuerdo. Rezar Avemaría y Gloria.

2º. La persecución de Herodes y la huida a Egipto (Mt. 2, 13-15) ¡Oh Virgen querida!, quiero acompañarte en las fatigas, trabajos y sobresaltos que sufriste al huir a Egipto en compañía de San José para poner a salvo la vida del Niño Dios. Rezar Avemaría y Gloria.

3º. Jesús perdido en el Templo, por tres días (Lc. 2, 41-50) ¡Virgen Inmaculada! ¿Quién podrá pasar y calcular el tormento que ocasionó la pérdida de Jesús y las lágrimas derramadas en aquellos tres largos días? Déjame, Virgen mía, que yo las recoja, las guarde en mi corazón y me sirva de holocausto y agradecimiento para contigo. Rezar Avemaría y Gloria.

4º. María encuentra a Jesús, cargado con la Cruz (Vía Crucis, 4.ª estación) Verdaderamente, calle de la amargura fue aquella en que encontraste a Jesús tan sucio, afeado y desgarrado, cargado con la cruz que se hizo responsable de todos los pecados de los hombres, cometidos y por cometer. ¡Pobre Madre! Quiero consolarte enjugando tus lágrimas con mi amor. Rezar Avemaría y Gloria.

5º. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor (Jn. 19, 17-30) María, Reina de los mártires, el dolor y el amor son la fuerza que los lleva tras Jesús, ¡qué horrible tormento al contemplar la crueldad de aquellos esbirros del infierno traspasando con duros clavos los pies y manos del salvador! Todo lo sufriste por mi amor. Gracias, Madre mía, gracias. Rezar Avemaría y Gloria.

6º. María recibe a Jesús bajado de la Cruz (Mc. 15, 42-46) Jesús muerto en brazos de María. ¿Qué sentías Madre? ¿Recordabas cuando Él era pequeño y lo acurrucabas en tus brazos? Por este dolor te pido, Madre mía, morir entre tus brazos. Rezar Avemaría y Gloria.

7º. La sepultura de Jesús (Jn. 19, 38-42) Acompañas a tu Hijo al sepulcro y debes dejarlo allí, solo. Ahora tu dolor aumenta, tienes que volver entre los hombres, los que te hemos matado al Hijo, porque Él murió por todos nuestros pecados. Y Tú nos perdonas y nos amas. Madre mía perdón, misericordia. Rezar Avemaría y Gloria.




Devoción en España

La devoción a la advocación de los dolores está muy arraigada en España, celebrándose cultos tanto en septiembre como el viernes de Dolores. Su imagen es procesionada durante la Semana Santa en numerosas localidades españolas, destacando los iconográficos establecidos por los pasos de la denominada Esperanza Macarena de Sevilla, imagen de vestir bajo palio, y el de la Virgen de las Angustias de Juan de Juni, en Valladolid, que presenta la figura de María * abatida de dolor a los pies de la cruz.

En Cartagena, ciudad de la que es Patrona bajo la advocación de Nuestra Señora de la Caridad, se procesiona igualmente el Viernes Santo la Santísima Virgen de la Piedad (Capuz). Ambas imágenes devocionales recogen el momento de la Santísima Virgen tomando en su regazo el cuerpo de Cristo descendido de la Cruz. No obstante, mientras la primera se encuentra inmersa en su séptimo dolor (iconográficamente), la Virgen de la Piedad de los marrajos se halla en su sexto.

En Lorca La Imagen titular de la Hermandad de Labradores Paso Azul, la Virgen de los Dolores, se debe a la gubia del escultor valenciano José Capuz Mamano, y se realizó en 1942. Se trata de una Imagen de talla completa, no de vestir, y totalmente policromada, de rigurosa frontalidad, con las manos sobre el pecho, arrodillada. Destaca en Ella la expresión de su bello rostro, con serena expresión y aflicción contenida. Lleva las manos, de suave modelado, una sobre otra, cruzadas sobre el pecho, el cual atraviesa una espada de dolor. La Imagen, de estilizada belleza formal, casi de un dolor idealizado, presenta un suave modelado en sus facciones, con una nariz recta, labios finos y tersas mejillas, sin lágrimas, con su entrecejo ligeramente fruncido y párpados ligeramente entornados que revelan su intenso y profundo dolor. Se venera en la Iglesia de San Francisco de Lorca. Procesiona el viernes de Dolores, presidiendo el desfile y el Viernes Santo detrás de su hijo El Santísimo Cristo de la Buena Muerte. En la madrugada del viernes de Dolores se celebra La Serenata, donde miles de azules se agolpan en la puerta del templo a esperar la salida de "La Señora", entre vítores y un gran fervor popular. Diversos cultos religiosos se celebran en su honor, destacando el Septenario anterior al viernes de Dolores y la Salve compuesta por el maestro de capilla de la Catedral de Córdoba, Juan Antonio Gómez Navarro en 1903, interpretado en el órgano histórico del siglo XVIII de la citada iglesia.

En Ferrol la Virgen de los Dolores es la imagen titular de la Cofradía de Dolores, la más numerosa de la ciudad. La imagen titular procesiona por la villa naval el Viernes Santo en la Procesión de Nuestra Señora de los Dolores, en la Procesión y Sermón del Santo Encuentro, en la Procesión del Traslado y en la de Os Caladiños.

En Cangas de Morrazo (Pontevedra), la Santísima Virgen de los Dolores es la imagen titular de la venerable Hermandad de la santísima Virgen de los Dolores y Soledad. Es una imagen de vestir del siglo XVIII. Se celebra una magna procesión en su honor en el llamado viernes de Dolores, declarado festivo local a todos los efectos. La Virgen procesiona bajo palio, con vestido granate, manto azul y coronada. Igualmente participa en la procesión de la Santa Cena del Jueves Santo, como en la del Santo Encuentro en la mañana del Viernes Santo, en esta ocasión ataviada de luto completamente. Así mismo participa también en los cultos religiosos del Descendimiento en la tarde del Viernes Santo y en el Velatorio de la noche del Sábado Santo.

En Toro (Zamora) se realiza una multitudinaria procesión en su honor el viernes de Dolores (Felipe Gil) tallada en 1792. La Virgen fue de la Venerable Congregación de la Orden Tercera de Siervos de María, los llamados popularmente Servitas, fundada en 1791 en la parroquia de San Julián de los Caballeros, cuyas ordenanzas fueron aprobadas en 1794. La bendición de la imagen se celebró con toda solemnidad, siendo entronizada en su altar el 27 de mayo de 1792. En 1844 se extingue la congregación servita, fundándose en 1884 una asociación de mujeres que toma como titular esta imagen, aprobando la entrada de hombres en 2011, en el marco de renovación estatutaria impulsado por el Obispado de Zamora. Su asociación organiza la procesión del viernes de Dolores, así como el novenario que se consagra en su honor lo días previos. La imagen participa además en el traslado del Santo Ecce Homo el Martes Santo hasta la iglesia de Santa Catalina, así como en la procesión de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, Nuestra Señora de las Angustias Soledad y Ánimas de la Campanilla en la madrugada del Viernes Santo, a la cual se incorporó tras el incendio de su iglesia en 1957. Las mujeres visten de luto, con peineta y mantilla.

En Alcalá del Río, la Hermandad de la Soledad rinde culto a Nuestra Señora de los Dolores en su Soledad Coronada, imagen que aglutina extendida devoción y culto en la localidad y en toda la comarca. De autor desconocido, podemos situar la Imagen de Ntra. Sra. de los Dolores en su Soledad a mediados del S. XVI. En 1556, Bartolomé Ximenes, clérigo alcalareño, dispone que los viernes de cada mes le digan una misa "a la efigie de Ntra. Sra. de la Soledad, con pena". En las Reglas de fusión de la Hermandad de la Soledad con la del Hospital de San Bartolomé, de 1582, se nos ofrece la primera noticia que se tiene en Alcalá del Río de una salida procesional, en este caso de la Virgen de la Soledad. Morfológicamente, la Imagen Sagrada de la Santísima Virgen presenta la boca sellada, las comisuras de los labios hundidos, el rostro sereno y un cuello amplio y sin anatomizar. Su acusado hieratismo de talle y cabeza y su sobriedad expresiva la alejan, definitivamente, de la rotundidad barroca tan cargada de dramatismo, acercándola a la serenidad y equilibrio renacentistas. La imagen, posiblemente una de las más antiguas que procesionan en la provincia de Sevilla, siempre viste de luto.

En Cuenca, desfila el día de Viernes Santo una Virgen de las Angustias de Luis Marco Pérez. Probablemente, la representación más conocida de esta advocación es La Piedad de Miguel Ángel.

En La Rinconada (España), procesiona el Sábado Santo Nuestra Señora de los Dolores, Patrona y alcaldesa perpetua de La Rinconada, al igual que lo hace para el 15 de septiembre como "Dolores Gloriosos" y día de su patronazgo.

En Zahara de la Sierra Cádiz, Nuestra Señora de los Dolores es Patrona desde el 15 de septiembre de 2013 (Año de la Fe), por decreto del Señor Obispo de la Diócesis de Asidonia - Jerez (Jerez de la Frontera) Don José Mazuelos Pérez. Es la imagen más venerada y de mayor devoción del pueblo y puede fecharse de finales del siglo XVII, siendo su autor anónimo. Procesiona el viernes de Dolores, el Viernes Santo, el Domingo de Resurrección y el 15 de septiembre en la festividad de su Patronazgo y los Dolores Gloriosos.

En Almería, realiza estación de Penitencia a la Catedral la Virgen de los Dolores de la Hermandad de la Soledad en la noche del Viernes Santo. Se celebra solemne besamanos en su honor el viernes de Dolores y el día 15 de septiembre. Además, el viernes de Dolores se realiza un Rosario presidido por Ella al barrio del Cerro de San Cristóbal.

En Santa Fe, nuestra Señora de los Dolores acompañando al Santo Sepulcro realiza estación de penitencia el Viernes Santo. Esta Hermandad fue erigida el 7 de abril de 1945.

En Almuñécar la Virgen de los Dolores, titular de su cofradía es popularmente la copatrona y procesiona el Jueves Santo acompañando a la cofradía del Nazareno.

En Fuente Vaqueros la Virgen de los Dolores, es la titular mariana de la Asociación Parroquial del Smo. Cristo de la Victoria y Ntra. Sra. de los Dolores y procesiona el viernes de Dolores. Esta dolorosa es la Virgen que en el municipio lorquiano más devoción levanta.

En Montilla a María Santísima de los Dolores se le tiene especial devoción y es titular de la Hermandad del Nazareno en la mañana del Viernes Santo desde la Iglesia de San Agustín.

En Ortigueira (A Coruña): La Virgen de los Dolores sale en procesión titular de la "Cofradía de la Virgen de los Dolores y del Nazareno" en Semana Santa el viernes de Dolores y el Viernes Santo.

Esta gran devoción a La Dolorosa fue llevada a Latinoamérica. 




Otras imágenes de gran devoción bajo esta advocación o vinculadas a ella en España son las siguientes:

Nuestra Señora de las Angustias (Juan de Juni, 1561), Semana Santa de Valladolid.

Virgen de las Angustias, patrona de Granada.

Virgen de las Angustias, patrona de Granada.

Virgen de las Angustias, patrona de Vera (Almería).

Virgen de las Angustias, patrona de Vera.

Dolorosa con las siete espadas, Felipe del Corral (s. XVIII), Cofradía de la Vera Cruz, Salamanca.

María Santísima de las Angustias, La Santa Espina Almargen (Málaga).

Nuestra Señora de los Dolores, Patrona y Alcaldesa de La Rinconada (Sevilla). Autor anónimo.

La Quinta Angustia (Gregorio Fernández, 1625), Semana Santa de Valladolid.

Nuestra Señora de la Soledad de la Portería Coronada, Las Palmas de Gran Canaria, es la imagen más antigua y más venerada de la ciudad.2​2​

Nuestra Señora de los Dolores, Semana Santa en Ocaña.

La Dolorosa, obra de José Díes López. Año 1942. Catedral de Albacete.

Nuestra Señora de las Angustias "La Republicana", Santa Cruz de Tenerife. La imagen mariana más venerada de la ciudad.

Nuestra Señora de los Dolores, El Viso del Alcor (Sevilla). Celebra su festividad el viernes de Dolores y procesiona el Viernes Santo.

Nuestra Señora de los Dolores, Santa Iglesia Catedral Basílica de Canarias obra cumbre del escultor José Luján Pérez, realizada en 1803.

Nuestra Señora de Los Dolores de Fuente Vaqueros (Granada), Iglesia de la Encarnación obra anónima de la Escuela Granadina, datada del s. XVIII - XIX.

Nuestra Señora de los Dolores, "La Dolorosa" de Abengibre (Albacete) imagen de la Escuela Murciana de mediados del s. XX. Celebra su festividad el viernes de Dolores. Procesiona el viernes de Dolores, Jueves Santo, Viernes Santo y Sábado de Gloria.

Nuestra Señora de los Dolores "La Predilecta" de San Cristóbal de La Laguna (Tenerife). Obra realizada en 1805 por el escultor Luján Pérez.

Nuestra Señora de los Dolores de Tinajo, Patrona de Lanzarote.

Nuestra Señora de los Dolores de Jaén (Sebastián de Solís, 1579), perteneciente a la Hermandad del Santo Sepulcro de Jaén. Es la Dolorosa más antigua de la ciudad y una de las más veneradas.

La virgen de las Angustias de Guadix también es una devoción muy grande la cual se celebra durante una semana el 1º domingo de noviembrire y el 2º domingo de noviembre son fechas muy señaladas para los accitanos ya que es su patrona la más guapa de andalucia y del mundo entero. ¡Viva la virgen de las Angustias!

Además, en Gibraleón se rinde culto y pleitesía a Nuestra Señora de los Dolores (una de las imágenes marianas con mayor devoción de la localidad), con sede canónica en la Parroquia Matriz de San Juan Bautista, la cual se encuentra ubicada en el centro neurálgico de la localidad, a escasos metros del Ayuntamiento. Esta Dolorosa se trata de la más antigua de la localidad de cuantas existen. La Virgen de los Dolores (1.940) es obra del insigne autor D. Joaquín Gómez del Castillo. Recibe la medalla de oro de la Villa de Gibraleón en 2.015, año en el que se celebra el 75 aniversario de la llegada al pueblo y bendición de su hechura. Destacan dos fechas de renombre en el año: El Miércoles Santo en el cual realiza su Estación de Penitencia junto con su hijo Ntro. Padre Jesús Nazareno y el 15 de septiembre (festividad de su onomástica) donde queda expuesta en Devoto Besamanos. Según la leyenda, pueden existir dos vertientes. Esta imagen de la Dolorosa olontense podría ser la antigua Virgen del Vado, o posiblemente la antigua Dolorosa de la Hermandad de la cual se recuperó su rostro. Como peculiaridad cabe destacar que el paso de Nuestra Señora de los Dolores fue el primer paso de la localidad en procesionar con Hermanos Costaleros (1.983) junto con el otro paso de la Hermandad (Nuestro Padre Jesús Nazareno).




Ntra. Sra. de los Dolores de Gibraleón

Todo Gibraleón, provincia de Huelva, se pone a los pies de Nuestra Señora de los Dolores con sede canónica en la Parroquia de Santiago Apóstol. Obra de Antonio Bidón 1941 recibe la primera Medalla de Oro de la Villa y es por ello por lo que le da nombre a una de las más céntricas plazas de la localidad. Procesiona cada Viernes Santo en la Hermandad www.servitasgibraleon.org (fundada en 1777, Hermandad documentada más antigua de la localidad) y el 15 de septiembre de cada año celebrando su festividad. Resalta su Devoto Besamanos el viernes de Dolores con la afluencia de cientos de olontenses para verla y sentirla cerca. Durante el 2016 se celebró el 75 Aniversario de la llegada de la imagen a la Villa de Gibraleón donde cada mes hubo un acto conmemorativo programado para el tan esperado homenaje por el pueblo de Gibraleón.



Para concluir podemos decir que actualmente sería casi imposible decir alguna localidad de España, aparte de las ya citadas, que no cuente con alguna o varias imágenes de Nuestra Señora de los Dolores en cualquiera de sus advocaciones pasionales: Dolores, Piedad, Angustias, Lágrimas, Soledad....de forma que este listado sería imposible de redactarse debido a la cantidad y calidad de obras que atesoran innumerables parroquias , ermitas y santuarios dedicados a esta gran advocación mariana, muchas de las cuales cuentan con la propagación de su devoción a través de las Hermandades de las que son Titulares.






En España

Águilas (Murcia)

Baza (Granada).

Guadix (Granada).

Canals (Valencia)

Tazona (Albacete).

Alomartes (Granada).

Almuñecar (Granada).

Dolores (Alicante).

Arjona (Jaén).

Escañuela (Jaén).

Iznate (Málaga).

Almunia de San Juan (Huesca).

Dolores (Alicante).

Pozo Alcón (Jaén).

Navalmoral de la Mata (Cáceres).

Atienza (Guadalajara).

Camas (Sevilla).

[Las Cabezas de San Juan] (Sevilla).

La Rinconada (Sevilla).

Maracena (Granada).

Villanueva del Trabuco (Málaga).

El Real de San Vicente (Toledo).

Granada (Granada).

Moraleda de Zafayona (Granada)

Cájar (Granada).

Zalamea de la Serena (Badajoz).

La Cruz-Santa (Los Realejos, Islas Canarias).

Vera (Almería).

Huércal-Overa (Almería).

Zahara de la Sierra (Cádiz).

Gibraltar (Cádiz).

Requena (Valencia).

Paterna del Campo (Huelva).

Villatuelda (Burgos).

Pulpí (Almería).

Virgen Pura Dolorosa de Umbe (Lauquíniz, Vizcaya).

Hermandad de los Gitanos (Sevilla).

Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo Hermandad del Rayo (Córdoba).

Virgen de los Gitanos (Sevilla).

Hermandad de la Esperanza Macarena (Sevilla).

Hermandad de La Amargura (Sevilla).

Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores (Ocaña).

Nuestra Señora de Los Dolores de Luján.

Nuestra Señora de la Esperanza de Triana Coronada.

Nuestra Señora de la Soledad de la Portería Coronada.

María Santísima de la Esperanza de Vegueta.







Fuente: wikipedia.org

Artículo enviado por: Jesús Manuel Cedeira Costales

viernes, 14 de septiembre de 2018

LA SANTA CRUZ, SIGNO DE NUESTRA SALVACIÓN




«La señal del cristiano, único camino para conquistar la unión con la Santísima Trinidad, condición puesta por Cristo para seguirle. Motivo de gozo y esperanza, signo de nuestra salvación»

Los cristianos sabemos que la señal que nos identifica es la Santa Cruz. Lo aprendimos en el catecismo y el Evangelio nos enseña que cualquiera que se disponga a seguir a Cristo tiene en ella su única brújula, la que va a guiarle por el camino que lleva a la unión con la Santísima Trinidad. Es la condición puesta por Él: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame» (Lc 9, 23). San Juan de la Cruz lo recordaba con estas palabras: «Quien busca la gloria de Cristo y no busca la cruz de Cristo, no busca a Cristo». La cruz exige renunciar por amor a Él y al prójimo a lo que más cuesta. Quien no la acepta no sabe amar. Requiere coherencia, disponibilidad, valentía, etc. Dios rechaza la tibieza. Cuando la cruz se acepta con alegría resulta liviana; fortalece y dispone para superar las dificultades que se presentan.


No hay integrante de la vida santa que no haya contemplado este «árbol de la vida»; todos se han abrazado a él. El beato Charles de Foucauld advertía: «Sin cruz, no hay unión a Jesús crucificado, ni a Jesús Salvador. Abracemos su cruz, y si queremos trabajar por la salvación de las almas con Jesús, que nuestra vida sea una vida crucificada». No hay otra vía para alcanzar la santidad, como también reconocía santa Maravillas de Jesús: «El camino de la propia santificación es el santo misterio de la cruz». La cruz confiere sentido al sufrimiento humano, ilumina y consuela en las fatigas del camino, inunda de esperanza el corazón, suaviza las circunstancias más adversas, lima toda aspereza. «Poned los ojos en el Crucificado y se os hará todo poco…», manifestaba santa Teresa de Jesús.

El «árbol de la cruz» es el símbolo de la Salvación. Contiene todos los matices semánticos que se atribuyen a la expresión exaltar. Se reconocen en el santo madero los excelsos méritos que Cristo le otorgó con su propia vida, ya que en él estuvo «colgado» salvando al mundo libremente, mostrando su insondable amor. Se deja correr el caudal de pasión que inspira cuando se contempla, induciéndonos a ir a él y adorarlo. La cruz es signo de unidad, de paz y de reconciliación, es el distintivo de los «ciudadanos del cielo» (Flp 3, 20), llave que nos abre sus puertas. «O morir o padecer; no os pido otra cosa para mí. En la cruz está la vida y el consuelo, y ella sola es camino para el cielo», expresaba Teresa de Jesús. Solo es «necedad», como decía san Pablo, para los que se pierden; para el resto, es «fuerza de Dios»: «Pues la predicación de la cruz es una necedad para los que se pierden; más para los que se salvan –para nosotros– es fuerza de Dios […]. Así, mientras los judíos piden señales y los griegos buscan sabiduría, nosotros predicamos a un Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles; más para los llamados, lo mismo judíos que griegos, un Cristo, fuerza de Dios y sabiduría de Dios. Porque la necedad divina es más sabia que la sabiduría de los hombres, y la debilidad divina, más fuerte que la fuerza de los hombres» (I Corintios 1, 18ss).



Esta festividad rememora el acontecimiento que se produjo el 14 de septiembre del año 320, cuando la emperatriz de Constantinopla, santa Elena, madre de Constantino el Grande, encontró el madero (Vera Cruz) en el que murió el Redentor. Hechos extraordinarios marcaron este momento: la resurrección de una persona y la aparición de la cruz en el cielo. Para albergar esta excelsa reliquia –signo de la victoria de Cristo, manifestación del perdón y de la misericordia de Dios, esperanza para los creyentes, centro de nuestra fe–, santa Elena y Constantino hicieron construir la basílica del Santo Sepulcro. Unos siglos más tarde, en el 614, el rey de Persia, Cosroes II, conquistó Jerusalén y tomó como trofeo la Vera Cruz, el venerado emblema cristiano que se custodiaba en el templo. Mofándose de los cristianos, lo utilizó como escabel de sus pies. Pero catorce años más tarde el emperador Heraclio, una vez que derrotó a los persas, pudo devolver el santo madero a Constantinopla. Después, fue trasladado a Jerusalén el 14 de septiembre del año 628.

Al parecer, cuando Heraclio se propuso introducir la cruz solemnemente no pudo cargarla sobre sus hombros; se quedó paralizado. El patriarca Zacarías, que formaba parte de la comitiva caminando a su lado, señaló que el esplendor de la procesión nada tenía que ver con la faz de Cristo humilde y doliente en su camino hacia el Calvario. El emperador se desprendió de sus ricas vestiduras y de la corona que ceñía su cabeza, y cubierto con una humilde túnica pudo transportar la cruz caminando descalzo por las calles de Jerusalén para depositarla en el lugar de donde había sido arrebatada siglos atrás. Desde entonces se celebra litúrgicamente esta festividad de la Exaltación de la Santa Cruz. Con objeto de evitar otro expolio, fue dividida en cuatro fragmentos. Uno de ellos quedó custodiado en Jerusalén en un cofre de plata; otro se llevó a Roma, un tercero a Constantinopla y el resto fue convertido en minúsculas astillas que se repartieron en templos dispersos por el mundo.




Esta fecha litúrgica es crucial para los creyentes. La cruz no es una ninguna tragedia, como no lo es amarla, algo que resultará extraño fuera de la fe. Es una bendita «locura» que inunda el corazón de gozo. Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein) lo advertía: «ayudar a Cristo a llevar la cruz proporciona una alegría fuerte y pura». No la rehuyamos. Cristo nos ayuda a portarla con su gracia; sigue compartiéndola con nosotros. Que un día no nos tenga que decir lo que en celeste coloquio le confió al Padre Pío: «Casi todos vienen a Mí para que les alivie la cruz; son muy pocos los que se me acercan para que les enseñe a llevarla».





Fuentes: es.zenit.org



Artículo enviado por: Jesús Manuel Cedeira Costales

Exaltación de la Santa Cruz





La Exaltación de la Santa Cruz (en griego: Ὕψωσις τοῦ Τιμίου Σταυροῦ; en latín: Exaltatio Sanctæ Crucis), es una fiesta religiosa de la Iglesia católica, la Iglesia ortodoxa y otras denominaciones cristianas. En ella se conmemora la Cruz en la que fue crucificado Jesucristo. La fecha de esta celebración es el 14 de septiembre. 


Historia

La Iglesia católica, muchos grupos protestantes y ortodoxos celebran la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz el 14 de septiembre, ya que ese día es el aniversario de la consagración de la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén en 335. También se dice que ese día se conmemora la recuperación de la Cruz por Heraclio en el 628 de manos de los persas, que la tenían en su poder desde un tiempo después de su muerte.

En el siglo IV, la emperatriz Santa Elena encontró el madero en que murió Cristo Redentor. Sin embargo, en el 614 la Cruz fue tomada de Jerusalén por los Persas como trofeo de guerra. 

Más adelante, el emperador Heraclio la rescató y el madero retornó a la Ciudad Santa un 14 de septiembre de 628. Desde entonces se celebra litúrgicamente esta festividad. 
Al llegar de nuevo la Santa Cruz a Jerusalén, el emperador dispuso acompañarla en solemne procesión, pero vestido con todos los lujosos ornamentos reales, y de pronto se dio cuenta de que no era capaz de avanzar. 

Entonces el Arzobispo de Jerusalén, Zacarías, le dijo: "es que todo ese lujo de vestidos que lleva, están en desacuerdo con el aspecto humilde y doloroso de Cristo, cuando iba cargando la cruz por estas calles".

El emperador se despojó de su manto de lujo y de su corona de oro, y descalzo, empezó a recorrer así las calles y pudo seguir en la piadosa procesión.

Para evitar nuevos robos, el Santo Madero fue dividido en varios pedazos y repartidos a Roma y Constantinopla, mientras que un tercero se quedó en Jerusalén en un hermoso cofre de plata. Otro se partió en pequeñas astillas para ser repartidas en diversas iglesias del mundo, las cuales fueron llamadas “Veracruz” (verdadera cruz).

En la vida de los santos se narra que San Antonio Abad, al ser atacado por terribles tentaciones del demonio, hacía la señal de la cruz y el enemigo huía. Desde ese tiempo, se dice, que se hizo costumbre el hacer la señal de la cruz para librarse de males.

 Otro hecho de lo poderoso y sagrado de este signo lo mostró la Santísima Virgen María, quien al aparecerse por primera vez a Santa Bernardita y al ver que la niña quiso santiguarse, nuestra Señora se persignó muy despacio para enseñarle que es necesario hacerlo calmadamente y con más devoción
.







Liturgia

En la liturgia se tiene constancia de esta celebración desde el siglo IV. En la liturgia romana de la Iglesia católica celebra este día como "fiesta del Señor", segunda categoría litúrgica entre las fiestas de los santos, celebrándose en todas las iglesias. Si cae en domingo, tiene preferencia ante la celebración dominical. El color litúrgico del día es el rojo. Tradicionalmente, en esta fiesta se exponen las reliquias de la Santa Cruz, si existen en el templo, u otras cruces. Cada 14 de septiembre se celebra la Exaltación de la Santa Cruz “en la que se muere para vivir; para vivir en Dios y con Dios, para vivir en la verdad, en la libertad y en el amor, para vivir eternamente”, como dijo alguna vez San Juan Pablo II. 




Fuentes: aciprensa.com

wikipedia.or

Artículo enviado por: Jesús Manuel Cedeira Costales

miércoles, 12 de septiembre de 2018

El Dulce Nombre de María



Cuatro días después de celebrar la Natividad de la Virgen, se celebra el Dulce Nombre de María... o sea hoy...

Dulce Nombre de la Virgen María hace referencia a la festividad litúrgica cristiana, con motivo de la conmemoración del nombre de María, madre de Jesucristo.

 María (en arameo מרים Mariam) es el nombre que se usa en los evangelios para referirse a la madre de Jesús de Nazaret. Para los cristianos católicos, ortodoxos, coptos, anglicanos y otros grupos cristianos orientales, son más usadas las expresiones «Santísima Virgen María», «Virgen María» y «Madre de Dios». En el Islam se usa el nombre árabe Maryam.







Fue en la ciudad española de Cuenca donde, por primera vez, se autorizó la celebración de esta fiesta en el año 1513. Poco después se extendió por toda España.

 170 años después, en 1683, el Papa Inocencio XI admitió la fiesta en la iglesia de occidente como acción de gracias por el levantamiento del sitio a Viena y por la victoria de Juan Sobieski, rey de Polonia contra los turcos.

 El Santo Padre introdujo en el santoral esta fiesta para que se celebrase en toda la Iglesia Universal.




San Bernardino de Siena, muy devoto de la Virgen, fue uno de los grandes propagadores de esta fiesta.




Fuente: texto del Rvdo. Sr. D. Constantino Bada Prendes de La Granda.

Artículo enviado por: Jesús Manuel Cedeira Costales

EL ORIGEN DE LA PERDONANZA EN OVIEDO



Bula del Papa Eugenio IV, concediendo al templo de El Salvador el Jubileo de la Santa Cruz, en 1438


Las fiestas de San Mateo, de la Perdonanza o del Jubileo de la Santa Cruz han supuesto todo un acontecimiento para la ciudad asturiana, unida desde hace siglos a las reliquias de la Cruz y del Santo Sudario.

Durante una semana, Oviedo vive unas fiestas que, cada vez más, traspasan sus propias fronteras. Si el tiempo lo permite, la fiesta se vive en la calle, entre espectáculos gratuitos y buen ambiente. Son las fiestas de San Mateo. Una celebración antiquísima que responde a una tradición de más de diez siglos, y que además proviene de unos privilegios otorgados en su momento por considerarse la ciudad como el relicario de las Cruces de Oviedo, lugar muy frecuentado de peregrinación, al custodiar unas reliquias tan especiales.

Las fiestas de la Perdonanza, o celebración del Jubileo, eran ya todo un acontecimiento en la vida de la ciudad en el siglo XVI. Según el sacerdote y canónigo José María Hevia, director del Museo diocesano, ya en documentos encontrados del año 1537 se habla de procesión solemne por las calles con el obispo vestido de pontifical portando la Santa Bula, de tapices colgando de los balcones, y de antorchas luciendo noche y día en la catedral. Ya entonces se mostraba el Santo Sudario a los fieles y se rezaban maitines a media noche siguiendo una antigua tradición.

Algún tiempo más tarde, concretamente en el año 1639, se proclamaba a santa Eulalia Patrona de la ciudad y de la diócesis de Oviedo, y se situaba en el 7 de septiembre una fiesta en su honor, llamada la fiesta de la Traslación, que curiosamente se encontraba muy cercana a las fiestas del Jubileo de la Santa Cruz o de la Perdonanza. Durante muchos años, en el mes de septiembre, se celebraron fiestas en honor a Santa Eulalia, fiestas mayormente profanas, que con el tiempo se vieron desplazadas por las fiestas de San Mateo, que suponen el final del Jubileo y que son las que han llegado a nuestros días.

¿Cuál es el origen del Jubileo?

Según explica el propio José María Hevia, la palabra jubileo tiene una raíz hebrea y otra latina: «En la Biblia el término hebreo es yobel, que es el cuerno del cordero usado como instrumento sonoro que servía para anunciar el año excepcional dedicado a Dios. El término latino, por su parte, es iubilum, que inicialmente expresaba los gritos de alegría de los pastores y después simplemente alegría, gozo y alabanza». La unión de ambos conceptos se produjo al traducir san Jerónimo, a finales del siglo IV y principios del V, la Biblia del hebreo al latín. Él tradujo la palabra hebrea yobel por la latina iubileus, de forma que a ese significado de año excepcional dedicado a Dios se le unía el concepto de alegría.

Más adelante, en la Edad Media, la palabra jubileo se aplicó a la indulgencia que el Papa concedía cada determinado período de tiempo, por lo que terminó indicando año de conversión, de perdón, de gracia.

Volviendo a Oviedo, se sabe que ya el rey Alfonso II el Casto, una vez dispuesta la Cámara Santa, obtuvo del Papa indulgencias para todos aquellos que visitaran las reliquias. «En el Testamento y famosa donación de Alfonso II de Asturias, otorgado hacia el año 812 a la Iglesia de San Salvador de Oviedo -explica José María Hevia-, el monarca recuerda haber sido bautizado en ese lugar. Nació seguramente en la hacienda rural de su padre, el rey Fruela, en Oviedo. Se sabe que sufrió una infancia difícil, primeramente resguardado en un monasterio, después depuesto como rey y cobijado en Álava por sus parientes maternos. Finalmente, Alfonso regresó a Asturias y fue proclamado rey el 14 de septiembre de 791, fiesta, por cierto, de la Exaltación de la Santa Cruz».

En la Escritura de Fundación de la Cofradía de la Cámara Santa se explica la llegada de las Reliquias en un arca, procedente del Monsacro, donde el rey Alfonso las depositó en una Cámara que llamaron Capiella de los Angeles, y la enriqueció, más adelante, con la donación de la Cruz de los Ángeles (año 808). La Cruz de la Victoria, de Alfonso III, llegaría a la Cámara Santa un siglo más tarde. También a este último rey se debe la llegada de las cenizas de santa Eulalia, traídas desde Santianes de Pravia, y cien años más tarde de la incursión de su tío, el rey Silo, el presbítero toledano Dulcidio incorporó a la cripta de santa Leocadia los cuerpos de san Eulogio y santa Leocricia.

La presencia de aquellas reliquias en el templo fueron objeto de veneración desde muy antiguo; probablemente, en los mismos años en que se descubrió la tumba del Apóstol Santiago y se comenzaba a edificar la primera Iglesia sobre ella. El templo de El Salvador no era catedral, tampoco era sede episcopal, pero como relicario se consideraba merecedor de indulgencias.





A pesar de encontrarse, entre las reliquias, el Santo Sudario, en realidad éste se menciona por vez primera en el año 1075, al abrirse el Arca Santa para hacer un inventario de su interior, a petición del rey Alfonso VI. No fue el Sudario el protagonista hasta varios siglos más adelante, por lo que las reliquias que motivaron el Jubileo son las cruces, especialmente, la Cruz de los Ángeles. Por eso el Jubileo se conoce como de la Santa Cruz, y al mismo tiempo se le añadió el término de Perdonanza, simbolizando alegría y redención a través del perdón.




El concepto de penitencia y perdón en los primeros siglos tenía carácter público, y a partir del siglo XI hasta nuestros días pasó a ser algo privado, entre el sacerdote y el fiel que acudía a confesarse, a ser absuelto y a cumplir la penitencia. A las rigurosas penitencias inicialmente impuestas sucede una cierta aminoración mediante las indulgencias parciales. En el siglo XI aparecen, por primera vez, las indulgencias plenarias o generales para cualquier persona que realizase una obra especialmente meritoria, como la visita de un monasterio recientemente consagrado, o dádivas a los pobres. Conviene recordar que la indulgencia no es un sacramento; es decir, no absuelve ni perdona el pecado en sí mismo, sino que, una vez perdonado por la penitencia, exime de las penas temporales que, de otra manera, los fieles deberían purgar.

En Oviedo, el Papa Clemente VI, a petición del obispo Juan Sánchez, concedió, en octubre de 1344, numerosas gracias y perdones en determinados casos «a todos los que quisiera ser cofrades de la santa Iglesia de San Salvador». Más adelante fueron los propios capitulares los que decidieron solicitar a la Santa Sede la gracia de un Jubileo, como correspondía a un templo de la nobleza e importancia de la catedral de San Salvador, que ya en el siglo XV recibía a gran número de peregrinos. Y así, el Papa Eugenio IV, en una Bula del año 1438, concedía la indulgencia plenaria a cuantos visitaran la catedral de Oviedo el día de la Exaltación de la Santa Cruz, o los ocho días anteriores o posteriores del año en que tal festividad ocurriera en viernes.

Con los años se sucedieron algunas variaciones, hasta que, en el año 1982, con motivo de la reposición de la Cruz de la Victoria, restaurada, en la Cámara Santa, el Papa San Juan Pablo II concedió la gracia de la indulgencia plenaria durante los días 14 al 21 de septiembre, práctica que continúa intacta hasta nuestros días.



Jubileo de la Santa Cruz. 14 de septiembre al 21 del mismo mes, La perdonanza.

Este año el Jubileo de la Santa Cruz tiene como “telón de fondo” un tiempo de gracia y de compromiso por una conversión a Dios cada vez más plena, para reforzar nuestra fe en Él y para anunciarla con alegría al hombre de nuestro tiempo.

El Jubileo de la Santa Cruz puede ser un momento importante para destacar aspectos fundamentales del vivir creyente:

a) La dimensión peregrinante de la fe.

b) Un signo de comunión eclesial.

c) Anuncio del misterio de la redención.



La peregrinación a san Salvador, y en concreto a la Cámara Santa en la que se encuentra la Cruz de los Ángeles –razón del jubileo- y el Santo Sudario, puede ser una ocasión propicia para acercarnos a la raíz de la fe de nuestro pueblo. Se trata ir a las raíces de la fe cristiana, centrarnos en lo fundamental para rescatar la vitalidad y el dinamismo que siempre ha caracterizado a quienes se encuentran con el Señor Jesús y lo siguen. Ir a las raíces, es fundamental en cualquier campo; sin raíces sanas no hay buenos frutos y sin raíces no hay vida.





Los horarios son los siguientes:

Misa jubilar todos los días a las 18, 30.

El día de San Mateo se celebrará la Santa Eucaristía a las 10, 12 y 18, 30

Ha tener en cuenta:

1º El 14 de septiembre, en la Santa Misa de la tarde, se mostrará el “Lignum Crucis” y el Santo Sudario y se dará la bendición con el “Lignum Crucis” al final de la celebración.

2º En la fiesta de San Mateo se mostrará el Santo Sudario al final de la Santa Eucaristía.

3º Todos los días, excepto el 14 de septiembre, después de la Misa jubilar de las 18, 30 se subirá a la Cámara Santa para la veneración de las santas reliquias.

Habrá posibilidad de recibir el Sacramento del Perdón puesto que la confesión, comunión, profesión de fe y rezo por las intenciones del Papa forman parte del itinerario que todo peregrino, que visite la Catedral, ha de realizar para poder alcanzar la gracia del Jubileo.





Fuentes: Texto de Anabel Llamas Palacio y catedraldeoviedo.com


Artículo enviado por: Jesús Manuel Cedeira Costales

lunes, 10 de septiembre de 2018

EL SUDARIO DE OVIEDO, UNA RELIQUIA MUY SEVILLANA




«Los lienzos por el suelo, además el sudario, que había estado sobre su cabeza, no por el suelo con los lienzos, sino plegado en lugar aparte» San Juan, (20 6-7). 



Según la tradición cristiana, uno de los objetos más susceptibles de ser sujetos a culto se encuentra en la Santa Iglesia Catedral de Oviedo desde el siglo IX. Su ubicación exacta la hallamos en la denominada Cámara Santa, lugar que alberga los objetos custodiados en la Catedral. La Cámara Santa es un recinto de dos plantas, la primera de ellas conocida como la Cripta de Santa Leocadia y en la planta inferior la cámara del tesoro o Cámara Santa y que es un recinto en el que se guardan, entre otros, la Cruz de los Ángeles y la Cruz de la Victoria que hoy podemos contemplar en el escudo de la Asturias. El objeto de este estudio está contenido en una arca de recubierta de plata llamada Arca Santa, de madera de roble. Varias vitrinas y relicarios y en una de ellas encontramos algo que nos llama poderosamente la atención: una fotografía a tamaño natural del denominado popularmente como el Pañolón de Oviedo, que no es más que el Sudario de Oviedo, el que, según la tradición cristiana, envolvió la cabeza de Jesús de Nazaret tras la crucifixión en el monte Gólgota. Actualmente es objeto de veneración popular pudiéndose ver los Viernes Santos, fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz (14 de septiembre) y su Octava (día 21 de septiembre).


viernes, 7 de septiembre de 2018

REALIDAD Y SIGNIFICADO DE COVADONGA




Covadonga es un nombre que designa una realidad. Tal realidad atesora muchos significados. Covadonga está en Asturias. Su dimensión física se realiza en la evolución natural de esta tierra. Su dimensión histórica y cultural se integra en el avance milenario de esta sociedad. Es más, Covadonga ha dado origen a lo que ha sido y es Asturias.



Desde este germen creció la España cristiana como muralla que detuvo y rechazó la invasión islámica. Por ello aquí se salvó Europa como universo de luz racional, libertad, humanismo y trascendencia. Por ello merece la pena acercarse y entrar con la mirada abierta en este lugar donde se funden naturaleza e historia, altura y profundidad, fuerza y belleza, intimidad recogida y proyección universal



¿Cómo se formó este paisaje? El cimiento geológico de Asturias presenta dos zonas diferenciadas. La primera sería la occidental, más primitiva, formada por rocas silíceas, que originan sus formas redondeadas y oscuras de severa belleza, y que dominan esa parte de nuestra región. En cambio la zona centro-oriental se ha formado en el periodo carbonífero. Por eso en ella dominan las rocas calizas, fácilmente erosionables. Aquí la orogénesis alpina ha levantado los Picos de Europa, en cuyo borde se abre el valle de Covadonga.



Así el monte Auseva, la sorprendente abertura de la Cueva, el chorrón que cae debajo de ella, son producto final de una acción erosiva, que arranca desde hace millones de años. El manto vegetal que los cubre combina especies supervivientes de las glaciaciones cuaternarias con otras que han venido tras la mejora climática del Neolítico. Éste trae la agricultura, la domesticación de animales y, al final, los metales, que permitirán la acción humana sobre el medio, lo que explica muchos aspectos del paisaje actual.



¿Por qué se llama Covadonga esa oquedad hundida rompiendo la pared de caliza gris que el monte lanza para apoyarse sobre el suelo? El nombre no es un brote ambiguo o un azar lingüístico, sino que nace de algo anterior a él, que está allí y que califica su cóncavo espacio. No es una vaguedad que genera confusión o ambigüedad. Es una presencia fuerte que impone una definición precisa. Además, mujer, y no sometida a ningún yugo, sino dominante desde ella misma. Eso dice el título latino: Cova Domínica o Cueva de la Señora. La evolución a través del uso abrevia con frecuencia las voces largas. Entonces domínica acabó en donga . Y resultó Covadonga. Acerquémonos a contemplar tan extraordinaria Señora.    



La iconografía de la Virgen de Covadonga





¿Cómo fue la primitiva imagen de la Santina? Nada se sabe.

Si sabemos que tenía una hechura humilde, rústica, tosca escultura románica quizás como la que se guarda en la pequeña capilla del pueblo de Teleña (Cangas de Onís) a la que curiosamente también se le llama Santina. En la Parroquia de Cillaperlata, Diócesis de Burgos se encuentra una imagen de Ntra. Sra. de Covadonga que es la titular de la misma y que preside el retablo mayor; es de hechura más reciente, posiblemente de la Baja Edad Media. Ambrosio de Morales, en su ya citado "Viaje Santo" de finales del siglo XVI habla de una imagen de Ntra. Sra. de Covadanga de "obra nueva y bien hecha". ¿Sería una copia de ésta imagen que el Obispo Caballera de Paredes colocó en un altar que se encontraba 'a la entrada de la Cámara Santa en dicha Catedral?.





¿Cuál fue la que pereció en el incendio de 1.777?



Demasiadas interrogantes difíciles de responder. La que regaló el Cabildo de Oviedo ¿era una copia de la que allí se encontraba? Posiblemente si.



 De todas maneras la que actualmente se conserva en Covadonga, la llamada imagen de la Santina S. XV " XVI, fue restaurada par el Obispo Sanz y Forés en el siglo pasado modificándosele el rostro debido al deterioro en el que se encontraba. 


Con la inauguración de la Basílica de Covadonga, se volvió a la primitiva tradición al colocarse una imagen de Ntra. Sra. de Covadonga en actitud sedente a modo de Trono de la Sabiduría.





En estampas y grabados se encuentra la imagen de Ntra. Sra. de Covadonga. La Real Congregación de Naturales y Originarios de Asturias en Madrid, hizo una tirada de estampas en papel con la imagen de la Virgen de Covadonga tal como, se conserva en el altar de la desaparecida iglesia de San Luis en Madrid en el S. XVIII.



Fuente: santuariodecovadonga.com

Artículo enviado por: Jesús Manuel Cedeira Costales